Oppo Reno 14: un refrito que funciona mejor de lo que debería

Fotografía real del Oppo Reno 14 sostenido en la mano, mostrando su parte trasera en color blanco con efecto iridiscente y módulo de cámaras triple, sobre un fondo neutro.

El Oppo Reno 14 es uno de esos móviles que, sobre el papel, no deberían sorprender a nadie. Mismo procesador del Reno 13 Pro. Mismas cámaras del Reno 13 Pro. Y un lanzamiento en 2025 con Android 15 cuando Android 16 lleva meses circulando. Vamos, un refrito en toda regla.
Y aun así… funciona. Mejor de lo que esperaba, de hecho.

He pasado varios días usándolo como móvil principal y la sensación ha sido de estabilidad, buena batería y cero complicaciones. No es un móvil que busque destacar: es uno que quiere cumplir. Y eso, en esta gama, tiene bastante más valor del que parece.

Diseño y construcción: bonito, sólido… y un punto choni

El Reno 14 es un móvil que entra por los ojos. Es grande pero manejable, con 162,7 mm de alto, 74,3 mm de ancho y 8,1 mm de grosor, y un peso que se queda en 199 gramos. En mano sienta bien, no cruje, no flexa y se nota más cuidado de lo que esperas en un móvil que recicla tanto hardware del año pasado.

Los bordes planos ayudan al agarre y el cuerpo transmite solidez. Hasta aquí, todo normal. Pero luego está el acabado. El modelo blanco con efecto iridiscente es… llamativo. Muy llamativo. Tiene ese punto ligeramente choni, de esos reflejos que parecen salir de un vinilo tuneado cuando les da la luz. En interiores pasa más desapercibido, pero en cuanto le cae un rayo de sol empieza a generar ondas y remolinos que o te encantan o te espantan.

Le reconozco una cosa: personalidad tiene. No se confunde con ningún otro Android del mercado. Y además viene con resistencia al agua IP69, uno de esos detalles que no solemos ver en esta gama media-alta y que siempre suma cuando usas el móvil sin miedo.

Pantalla y audio: sin sorpresas, sin sustos

Aquí OPPO ha tirado de manual: panel OLED de 6,7 pulgadas, Full HD+ (2400×1080), 120 Hz y brillo máximo de unos 2000 nits. Es una pantalla completamente plana, con protector ya colocado, y que funciona exactamente como debe funcionar una pantalla de este rango de precio.

No me ha dado problemas ni dentro ni fuera, responde rápido y no he tenido dificultades con reflejos ni con visibilidad. No es una pantalla de esas que te dejan con la boca abierta, pero tampoco lo pretende. Cumple y punto.

El audio, eso sí, me ha sorprendido por volumen. Sigue subiendo potencia mucho más que calidad, pero para ver contenido, redes sociales o vídeos aleatorios va sobrado. En alguna muestra incluso tuve que bajarlo porque se imponía demasiado al resto de la escena.

Rendimiento: aquí está el refrito… y se nota

Aquí está el refrito en su máximo esplendor. El Reno 14 monta exactamente el mismo procesador del año pasado: MediaTek Dimensity 8300-Ultra, acompañado de 12 GB de RAM y almacenamiento UFS 3.1 (256 o 512 GB). Y esto tiene dos lecturas:

– Para el día a día, va bien. Redes sociales, edición ligera, Chrome, multitarea… todo fluye sin mayor drama.
– Para juegos, especialmente títulos exigentes, se queda corto.

En mi caso, tuve dos situaciones curiosas:
Una fue con Gemini, donde la app parecía cargar a cámara lenta. La otra, más seria, fue con Fortnite: bajadas de fps, alguna ralentización y calentamiento notable en la zona del procesador.

Es verdad que compañeros que lo estaban probando no tuvieron estos problemas, así que puede que fuese cosa de mi unidad, pero yo tengo que contarlo. Si quieres un móvil para jugar, este no es. Pero si tu uso es más tranquilo, no vas a tener inconvenientes.

Autonomía: el gran motivo para comprarlo

Aquí OPPO ha clavado el tiro. Los 6.000 mAh son, sin exagerar, la mayor virtud del Reno 14. Es de esos móviles con los que sales de casa sin pensar en enchufes y vuelves por la noche con un 20 o 30% restante.

Lleva una carga rápida de 90 W, aunque sinceramente, no la he necesitado casi nunca. Es una batería que compite con la del OnePlus 13 y supera ligeramente la del Find X8 Pro. Y eso son palabras mayores.

No tiene carga inalámbrica, y sí: por 600 € ya va tocando que empiecen a incluirla. Pero la experiencia de batería es tan buena que este detalle pasa a un segundo plano.

Cámaras: dos muy bien, una bastante mal

Aquí es donde el Reno 14 enseña sus luces y sus sombras.
Tenemos tres cámaras:

– Principal de 50 MP
– Telefoto de 50 MP (3,5x)
– Gran angular de 8 MP

Principal y telefoto

Ambas dan muy buenos resultados: buen detalle, colores agradables, buen rendimiento nocturno y un zoom 7x que, sin ser perfecto, es totalmente usable. También tiene telemacro, que para un móvil de esta gama es un añadido curioso y útil si te gusta fotografiar detalles.

Gran angular

El punto débil, sin ninguna duda. Es de esos angulares que parecen vivir una generación por detrás: colores apagados, detalle pobre, tendencia a la neblina y un rango dinámico flojo. Para rematar, su vídeo se queda en Full HD, así que cuando grabas en 4K solo puedes cambiar entre la principal y la telefoto.

En los otros sensores el vídeo va bien, la estabilización funciona y no he tenido que repetir tomas. Pero el angular resta. Mucho.

Cámara Selfi

La cámara frontal del Reno 14 cumple con lo que esperas en un móvil de esta gama. No es especialmente llamativa ni busca destacar, pero funciona bien para videollamadas, redes sociales y grabarte hablando a cámara.

El procesado es bastante natural, mantiene bien el tono de piel y no he visto ese efecto de suavizado artificial que algunos móviles exageran. En interiores rinde razonablemente bien mientras haya algo de luz, y en exteriores aguanta sin quemar el fondo.

En vídeo, la estabilización ayuda y la calidad es lo bastante buena para grabar historias, reels o intros hablando directamente al móvil. No destaca, pero tampoco decepciona. Es una cámara frontal totalmente funcional para un uso cotidiano.

Software: bien por fuera, dudas por dentro

El Reno 14 llega con Android 15, y eso en 2025 ya es una mala señal. Android 16 lleva meses disponible y OPPO evitó decir cuántos años de actualizaciones tendrá este modelo.
Cuando una marca omite ese dato, suele ser por algo.

Por lo demás, ColorOS funciona como siempre: rápido, visualmente limpio y con un montón de funciones de IA que ayudan en fotografía, traducción o edición. Pero el compromiso a largo plazo es la pieza que menos confianza me transmite.

Un refrito que, sorprendentemente, tiene sentido

Por 599 €, el Oppo Reno 14 no innova en nada. No mejora en casi nada respecto al Reno 13 Pro. Y recicla procesador y cámaras como si nada hubiese pasado en un año. Y sin embargo… funciona.

Es un móvil redondo para quien quiere algo fiable, con buena batería, buena pantalla, un par de cámaras muy solventes y cero complicaciones. El angular es flojo, el procesador está desfasado y el software llega tarde, pero aun así la experiencia es sólida.

No es un móvil para jugones, ni para entusiastas, ni para quien busque lo último. Es un móvil para quien necesita un teléfono que simplemente cumpla. Y ahí, este Reno 14, funciona mejor de lo que debería.

Además, es carne de oferta de operadora: lo normal es que lo encuentres mucho más barato de lo que marca su PVP. Y si lo pillas así, seguramente te salga muy a cuenta y no te va a defraudar.

Unidad cedida temporalmente por OPPO. Sin pagos ni revisiones previas.

Comentarios

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *