Si tuviera que elegir el Pixel “ideal” por formato, sería este: el Pixel 10 Pro. Es el que más apetece coger, el que mejor queda en la mano y el que, a simple vista, parece el pequeño gama alta que muchos llevamos años esperando. Pero después de usarlo junto al Pixel 10 normal y sabiendo lo que ofrece el Pixel 10 Pro XL, la realidad es otra: Google ha bordado el diseño, pero ha fallado justo en lo que no podía fallar.