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He dejado de comprar pilas para los gadgets de casa: así están siendo las Thomson recargables

Pilas recargables Thomson Power+ USB-C junto a un mando de televisión y una báscula inteligente
Imagen destacada del artículo sobre las pilas recargables Thomson Power+ utilizadas en gadgets cotidianos.

Hay pequeños problemas del día a día que asumimos como normales hasta que encontramos una solución más cómoda. Uno de ellos es ese momento en el que un mando deja de responder, la báscula no enciende o el teclado inalámbrico empieza a fallar porque las pilas han llegado al final de su vida.

Durante años la solución era siempre la misma: abrir el cajón, buscar pilas nuevas y, si no había suerte, salir a comprar un paquete. Es una molestia pequeña, pero repetida muchas veces acaba siendo bastante más incómoda de lo que parece.

Llevo un tiempo utilizando las pilas recargables Thomson en algunos de esos dispositivos que forman parte de mi día a día, como la báscula inteligente y el mando de la televisión. Son precisamente dos ejemplos donde una batería agotada no supone un gran problema técnico, pero sí una interrupción bastante molesta.

Y es justo ahí donde este tipo de producto tiene más sentido.

Pila recargable Thomson Power+ con puerto USB-C
Una de las pilas Thomson Power+ utilizadas durante la prueba.

El problema no era la autonomía, era tener que comprar pilas

Una báscula puede funcionar durante meses. Un mando de televisión puede aguantar muchísimo tiempo. Un teclado inalámbrico puede pasar semanas sin pedir atención. El problema aparece cuando, de repente, dejan de funcionar.

Entonces empieza ese pequeño ritual de buscar pilas por casa, comprobar si quedan algunas guardadas o terminar comprando un paquete entero para utilizar solamente dos unidades.

Las Thomson recargables cambian esa dinámica porque, cuando se agotan, simplemente vuelven al cargador y están listas para el siguiente uso.

Una solución especialmente útil para los gadgets que usamos todos los días

Creo que el mayor valor de estas pilas no está en sustituir absolutamente todas las baterías de casa, sino en aquellos dispositivos que utilizamos constantemente y que siempre queremos tener disponibles.

Un mando de televisión es probablemente el ejemplo perfecto, pero también tienen mucho sentido en mandos de videoconsola, teclados, ratones inalámbricos, juguetes infantiles o pequeños gadgets del hogar.

Son aparatos donde, con el paso del tiempo, el gasto en pilas alcalinas puede acabar siendo bastante más alto que el propio coste del dispositivo.

Además, encajan muy bien con una realidad actual: cada vez tenemos más pequeños dispositivos electrónicos en casa y cada vez buscamos reducir el consumo de productos desechables. Es una tendencia que también vemos en el crecimiento del hogar conectado, donde cada vez acumulamos más pequeños dispositivos que necesitan energía.

Recarga USB-C y 1,5 V: la diferencia frente a las recargables clásicas

Una de las características más interesantes de la gama Thomson Power+ es que utiliza baterías de litio con salida de 1,5 V, frente a muchas pilas recargables tradicionales que trabajan a 1,2 V. Esto ayuda a mantener un comportamiento más parecido al de una pila alcalina convencional en muchos dispositivos.

Además, se recargan mediante USB-C, algo especialmente cómodo porque elimina la necesidad de tener un cargador específico para pilas guardado en un cajón. El pack incluye un cable múltiple para cargar varias unidades al mismo tiempo.

Cable USB-C conectado a una pila Thomson Power+ recargable
La carga mediante USB-C es una de las grandes diferencias frente a las pilas recargables tradicionales.

Según el fabricante, ofrecen hasta 1.500 ciclos de carga, una cifra que las convierte en una alternativa interesante para dispositivos de uso frecuente.

Cable múltiple USB-C incluido con las pilas Thomson Power+
El cable múltiple permite cargar varias unidades sin necesidad de un cargador específico.

¿Cuánto cuestan las pilas recargables Thomson?

El precio es uno de los puntos importantes porque, evidentemente, una pila recargable requiere una inversión inicial mayor que comprar un paquete convencional.

El pack de 4 pilas AA Thomson Power+ USB-C se puede encontrar actualmente alrededor de los 24,90 euros, mientras que el pack de 4 pilas AAA tiene un precio similar.

Puede parecer elevado frente a unas pilas normales, pero la diferencia está en que no compras un producto de un solo uso. Para dispositivos que gastan pilas con frecuencia, la inversión puede amortizarse con el tiempo.

No son para todo, pero sí para muchos casos

Eso no significa que una pila recargable sea siempre la mejor opción. Hay dispositivos concretos donde la autonomía máxima o unas características específicas pueden hacer más recomendable otro tipo de batería.

Pero para el ecosistema de pequeños gadgets que tenemos en casa, creo que es donde más sentido tienen. Son productos sencillos que eliminan una pequeña molestia repetida muchas veces.

No van a cambiar nuestra vida, pero sí pueden evitar esos momentos en los que un mando deja de funcionar justo cuando estás viendo algo, cuando necesitas usar una báscula o cuando estás trabajando con un teclado inalámbrico.

Una pequeña mejora que acabas agradeciendo

Hay productos tecnológicos que llaman la atención por sus grandes especificaciones y otros que simplemente hacen más cómoda nuestra rutina.

Las pilas recargables Thomson pertenecen más al segundo grupo.

Después de utilizarlas en dispositivos como la báscula y el mando de televisión, la sensación es bastante clara: volver a comprar pilas para esos aparatos parece un paso atrás.

Porque al final la tecnología también consiste en solucionar esas pequeñas cosas que repetimos todos los días.

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