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La lavasecadora Siemens iQ700 usa bomba de calor y lava hasta 11 kilos

Lavasecadora Siemens iQ700 con bomba de calor
Lavasecadora Siemens iQ700 con bomba de calor

Siemens ha presentado su primera lavasecadora 2 en 1 con bomba de calor. La nueva iQ700 puede lavar hasta 11 kilos y secar seis en un cuerpo de dimensiones estándar. La combinación importa porque el secado es normalmente el punto débil de estos aparatos: consume más energía y admite una carga menor que el lavado.

Siemens en IFA 2026
Siemens presentó su lavasecadora iQ700 con bomba de calor en IFA 2026. Imagen: Siemens.

La bomba de calor reutiliza el aire caliente en un circuito cerrado y trabaja a temperaturas más bajas que un sistema convencional. Eso reduce el gasto y trata los tejidos con mayor suavidad, aunque los ciclos suelen ser más largos. Siemens denomina gentleDry a este control de temperatura.

Clase A también en el ciclo completo

La iQ700 alcanza la clase energética A para el programa combinado de lavado y secado, según la información presentada por la marca. En lavado independiente declara 42 kWh por cada cien ciclos, alrededor de un 20 % por debajo del umbral de 53 kWh que marca la clase A.

El sistema i-Dos calcula la cantidad de detergente y suavizante para cada carga. También incorpora intelligentClean, una función destinada a automatizar la limpieza y el mantenimiento del aparato. Estas ayudas no eliminan tareas como vaciar bolsillos, separar prendas delicadas o respetar la carga máxima de secado.

¿Para quién compensa una lavasecadora?

El público principal vive en pisos donde no caben dos electrodomésticos. Poder lavar y secar sin trasladar la ropa resulta cómodo, especialmente en invierno o en viviendas sin tendedero. La capacidad de 11 kilos permite afrontar cargas familiares de lavado, pero quien quiera completar el ciclo automático deberá limitarse a seis kilos o retirar parte de la colada antes de secar.

Una pareja o una familia pequeña puede aprovechar mejor esa diferencia. En hogares que generan mucha ropa, una lavadora y una secadora separadas siguen ofreciendo más capacidad y permiten ejecutar ambos procesos a la vez.

Precio y fecha de lanzamiento

Siemens ha anunciado la iQ700 en IFA 2026, pero todavía no ha comunicado su precio ni una fecha específica de venta en España. Será importante comparar el coste inicial con el ahorro energético: la bomba de calor mejora la eficiencia, aunque normalmente encarece el aparato.

Sobre el papel, la combinación de capacidad, tamaño estándar y clase A corrige varios de los compromisos históricos de una lavasecadora. Queda por comprobar la duración real de los programas, el ruido y cuánto rinde con cargas mixtas.

La capacidad obliga a planificar el ciclo completo

La diferencia entre 11 kilos de lavado y seis de secado es habitual, pero determina la experiencia. Si se llena el tambor al máximo para lavar, no se puede pulsar un único botón y olvidar la ropa: habrá que retirar casi la mitad antes de secar. El ciclo automático completo funciona mejor con cargas moderadas y textiles compatibles entre sí.

La bomba de calor seca a menor temperatura y reutiliza energía. Protege mejor prendas sensibles y reduce consumo, pero normalmente necesita más tiempo. En una máquina combinada ese tiempo bloquea también la función de lavado. Una familia que encadena varias coladas puede obtener más rendimiento con dos aparatos separados, siempre que tenga espacio.

i-Dos evita usar detergente de más, un error que aumenta gasto y puede dejar residuos. Su utilidad depende de configurar la dureza del agua y la concentración del producto. intelligentClean deberá facilitar el cuidado de filtros, conductos y tambor, especialmente porque la pelusa del secado comparte espacio con el circuito de lavado.

Para comparar modelos conviene mirar kWh por cien ciclos, consumo de agua, duración, ruido y garantía de la bomba de calor. La clase A resume un ensayo normalizado, pero no explica cuánto gastará un programa rápido o una carga pequeña. Tampoco incorpora el precio inicial ni una posible reparación después de varios años.

La comodidad máxima llega al programar una carga de seis kilos para que termine seca. Ahí la máquina evita trasladar ropa y libera espacio doméstico. Con edredones, toallas o coladas familiares de once kilos, en cambio, la diferencia de capacidad obliga a intervenir y quizá a dividir el secado en dos tandas.

La reparación merece atención. Bomba de calor, circuito de lavado y electrónica conviven en un solo cuerpo; una avería puede dejar sin ambas funciones. Garantía, acceso a repuestos y diseño desmontable deberían formar parte de la comparación, porque el ahorro energético tarda años en compensar si el equipo no es reparable.

Fuente: comunicado oficial de Siemens.

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