innovación tecnológica
La tecnología ya no emociona. Y está bien
No es nostalgia. Tampoco cinismo. Es una constatación bastante más incómoda: la tecnología ya no nos emociona como antes. No hay ese brillo en los ojos cuando se presenta un nuevo producto, ni esa urgencia casi irracional por tenerlo en las manos. Lo miramos, lo entendemos… y seguimos con nuestra vida. Y lo más extraño
Tu móvil ya es mejor de lo que necesitas. El problema ahora es psicológico
Llevo días con la misma sensación cada vez que pruebo un móvil nuevo. No es frustración. Tampoco decepción. Es algo más incómodo: indiferencia. Lo saco de la caja, lo configuro, lo uso… y funciona exactamente como espero que funcione. Bien. Muy bien, incluso. Pero nada más. No hay sorpresa, no hay fricción, no hay ese
Pixel 10a: la continuación ilógica de una industria que ya no ilusiona
La situación que ves en la foto de cabecera es exactamente lo que puede pasar si se confirman las filtraciones del Google Pixel 10a: confusión. No porque el móvil sea malo, sino porque cuesta distinguirlo de lo que ya existe. El dispositivo que aparece en la imagen no es el Pixel 10a. Es un Pixel
Cambiar de móvil ya no ilusiona
Hubo un tiempo en el que cambiar de móvil era casi un ritual. Abrir la caja, retirar el plástico, encender la pantalla por primera vez y sentir —aunque fuera durante unas semanas— que estabas un paso por delante. Ese momento existe cada vez menos. Y no es nostalgia: es una realidad que se percibe en



