televisores
El televisor por suscripción es una mala idea (y las cuentas lo demuestran)
Durante años hemos asumido que la tecnología seguía una lógica sencilla: compras un dispositivo, lo usas hasta que deja de servirte y, entonces, lo cambias. Con matices, claro, pero la base era esa. Lo que está empezando a probar LG con sus televisores rompe justo esa idea: ya no compras una tele, alquilas su uso.
