Publicado en

HUAWEI WATCH 6, análisis: muy bueno, pero viniendo del Watch 5 cuesta encontrar la revolución

HUAWEI WATCH 6, análisis frente al WATCH 5 y WATCH GT 7 Pro
HUAWEI WATCH 6, análisis en Hefestec.

He estado utilizando el HUAWEI WATCH 6 durante varios días y mi sensación general es bastante sencilla: es cómodo, bonito, la pantalla se ve muy bien, las notificaciones funcionan como deben y no me ha dado problemas.

No soy un usuario especialmente exigente con un smartwatch. No preparo maratones, no estudio cada gráfica de recuperación después de entrenar ni necesito conocer continuamente una docena de parámetros fisiológicos. Quiero que el reloj sea cómodo, que me permita ver rápidamente qué ocurre en el móvil, que registre mi actividad, que la batería no sea un problema constante y que no moleste.

Y desde esa perspectiva, el HUAWEI WATCH 6 funciona realmente bien. Pero también deja una sensación muy clara: el WATCH 5 ya era muy bueno y el GT 7 Pro plantea una alternativa que, para determinados usuarios, incluso puede tener más sentido.

De hecho, después de probarlo y de haber pasado recientemente por otros relojes de Huawei, mi sensación es que la marca empieza a tener un pequeño problema de catálogo: hay demasiados modelos y no siempre existe una evolución suficientemente clara entre unos y otros. El WATCH 6 es muy bueno, pero no me ha dado esa sensación de salto evidente frente al WATCH 5 que uno esperaría de una nueva generación.

HUAWEI WATCH 6 con esfera digital y correa azul
El HUAWEI WATCH 6 que he estado probando, con correa azul.

Es de esos relojes que simplemente te pones

Una de las cosas que más me ha gustado durante estos días es precisamente algo bastante poco espectacular: la comodidad.

El modelo de 42 mm se queda en solo 38 gramos y 10,2 mm de grosor. El WATCH 5 equivalente tenía 10,5 mm y partía aproximadamente de los 48 gramos dependiendo del acabado, por lo que aquí sí existe una reducción bastante considerable sobre el papel.

Y se nota en la filosofía del producto.

Me lo he puesto durante horas y no he tenido esa necesidad de quitármelo porque moleste, pese demasiado o resulte aparatoso. De hecho, aquí sí noto una mejora clara frente al WATCH 5: me resulta bastante más ligero y cómodo. También ayuda la nueva correa, que esconde hacia dentro la parte sobrante y evita que vaya enganchándose o molestando durante el día. En un dispositivo pensado para estar constantemente en la muñeca, me parece una mejora mucho más importante de lo que puede parecer en una ficha técnica.

Detalle de la correa azul del HUAWEI WATCH 6
La correa también contribuye a que resulte cómodo durante muchas horas.

También me gusta estéticamente.

Huawei lleva tiempo haciendo relojes que se parecen bastante más a un reloj tradicional que a un pequeño dispositivo electrónico atado a la muñeca. El WATCH 6 continúa esa línea y personalmente me parece un diseño acertado.

No intenta llamar excesivamente la atención, pero tiene aspecto de producto premium.

Perfil lateral del HUAWEI WATCH 6 con corona y botón
El perfil deja ver la corona, el botón lateral y el grosor de la caja.

La pantalla funciona tan bien que termino olvidándome de ella

Otra de las cosas que me ha gustado es la pantalla.

Se ve muy bien, la información se consulta rápidamente y durante estos días no he tenido problemas de visibilidad importantes.

Y esto vuelve a llevarme a la misma sensación: no pienso demasiado en ella porque funciona.

Levanto la muñeca, veo una notificación, consulto la hora o algún dato y continúo haciendo otra cosa.

Es verdad que Huawei sigue mejorando las cifras y características de sus paneles, pero tampoco venimos precisamente de una generación mala. El WATCH 5 ya utilizaba paneles AMOLED LTPO con hasta 3.000 nits de brillo máximo tanto en 42 como en 46 mm.

Por eso el salto generacional aquí me parece mucho menos importante desde la experiencia real que desde una tabla de especificaciones.

HUAWEI WATCH 6 colocado en la muñeca
En muñeca, el WATCH 6 se siente ligero y poco aparatoso.

Y las notificaciones llegan. No necesito mucho más

Mi utilización de un smartwatch probablemente sea bastante más corriente que la del usuario que analiza cada especificación.

Una de las cosas que más utilizo son las notificaciones.

Quiero mirar rápidamente la muñeca, saber quién me ha escrito o qué está pasando y decidir si merece la pena sacar el teléfono.

El WATCH 6 cumple perfectamente.

Las notificaciones llegan bien, se leen cómodamente y la interacción es rápida. No he encontrado problemas que me hayan hecho pensar especialmente en este apartado durante la prueba.

También conviene recordar que las limitaciones de respuesta siguen dependiendo bastante del móvil con el que lo uses. Con Android la interacción es más completa, mientras que con iPhone hay menos opciones para contestar desde el reloj. Los pagos, por su parte, siguen estando disponibles mediante Curve.

Puede parecer poca cosa para analizar un reloj de este precio, pero creo que también es importante contar la experiencia cotidiana y no únicamente las funciones que quedan bien en una presentación.

HUAWEI WATCH 6 mostrando el menú de ejercicio en pantalla
El menú de ejercicio mantiene el enfoque deportivo habitual de los relojes de Huawei.

WATCH 6 frente a WATCH 5: aquí está realmente el problema

Creo que esta es la comparación más importante.

Porque si observamos únicamente el WATCH 6 es relativamente sencillo hablar de todas sus posibilidades. El problema es que buena parte de ellas ya existían en el WATCH 5.

El WATCH 5 ya tenía X-TAP, sensor ECG, medición de temperatura, sensores de frecuencia cardiaca, GPS multibanda, Wi-Fi, eSIM y posibilidad de realizar llamadas independientemente del teléfono. También permitía realizar una revisión de salud mediante X-TAP.

Eso cambia bastante la valoración del WATCH 6.

Huawei ha evolucionado X-TAP y ahora habla de una evaluación de 11 parámetros relacionados con salud general, endocrina, cardiovascular y respiratoria. También introduce nuevas funciones relacionadas con hábitos y alimentación, además de pequeños cambios en la interacción y el diseño. Para mí, todo este apartado de salud es precisamente lo mejor del WATCH 6: al combinar X-TAP con los sensores de la parte trasera consigue ofrecer un seguimiento bastante más completo que el que yo necesito en mi día a día, pero también es donde más sentido tiene que Huawei marque diferencias.

HUAWEI WATCH 6 mostrando la prueba de salud X-TAP
X-TAP vuelve a ser una de las funciones de salud protagonistas del WATCH 6.

El ejemplo más evidente probablemente sea X-TAP. Es una tecnología interesante y Huawei continúa desarrollándola, pero si vienes del WATCH 5 no estás descubriendo ahora por primera vez este sistema.

HUAWEI WATCH 6 mostrando resultados de ECG en la muñeca
El reloj reúne distintas mediciones de salud directamente en la muñeca.

Lo mismo sucede con la eSIM.

Es una ventaja importante frente a otras familias de relojes Huawei porque permite dejar el teléfono atrás en determinadas situaciones, pero tampoco es una novedad del WATCH 6: el WATCH 5 ya ofrecía llamadas móviles mediante eSIM.

HUAWEI WATCH 6 mostrando datos de salud respiratoria
Entre las lecturas disponibles también aparecen datos relacionados con la salud respiratoria.

Por eso, si actualmente tienes un WATCH 5, yo no encontraría demasiados motivos para cambiarlo por un WATCH 6 salvo que alguna de las nuevas funciones de salud o el menor peso sean especialmente importantes para ti.

HUAWEI WATCH 6 mostrando resultados de ECG y frecuencia cardiaca
Los resultados de salud se presentan de forma muy visual en la pantalla.

Y entonces aparece el GT 7 Pro

La comparación con el HUAWEI WATCH GT 7 Pro es diferente.

Aquí no estamos decidiendo únicamente entre una generación antigua y una nueva. Estamos comparando dos maneras de entender un smartwatch.

El GT 7 Pro está bastante más enfocado en autonomía, deporte y actividades al aire libre. Y aquí sí tengo una preferencia bastante clara: si el deporte es prioritario, me parece que la familia GT sigue teniendo más sentido. El WATCH 6 juega más la carta del diseño, los materiales y el seguimiento de salud, mientras que los GT son, para mí, la opción más equilibrada dentro del catálogo de Huawei.

Tiene una caja de aleación de titanio, GPS multibanda, ECG, sensor de profundidad y un conjunto de sensores muy completo. Su pantalla alcanza también los 3.000 nits de brillo máximo.

Pero hay un dato que cambia mucho la experiencia: la batería.

Huawei anuncia para el GT 7 Pro hasta 12 días de autonomía en un uso típico, 21 días como máximo y unos siete días con Always On Display.

El WATCH 5, para tener una referencia de la familia WATCH, ofrecía unos tres días de uso típico en 42 mm y 4,5 días en 46 mm en modo estándar.

Ahí está una de las grandes decisiones.

La familia GT está pensada para quien quiere ponerse el reloj y olvidarse durante bastante tiempo del cargador. La familia WATCH sacrifica parte de esa autonomía para convertirse en un dispositivo más independiente y más parecido a lo que entendemos por un smartwatch completo.

La batería es donde de verdad se separan

Hay un detalle que cambia bastante esta comparación y que no conviene dejar fuera: la autonomía.

El HUAWEI WATCH 6 mantiene prácticamente las mismas cifras del WATCH 5 en su modo estándar. Huawei anuncia hasta 3 días de uso típico en 42 mm y 4,5 días en 46 mm; con Always On Display, las cifras bajan a 2 y 3 días respectivamente. El WATCH 5 ofrecía exactamente esas mismas cifras en sus dos tamaños, así que aquí no hay un salto generacional real.

Ahora bien, si activamos el modo de ahorro de energía, las cifras cambian bastante: el WATCH 6 de 42 mm pasa a 5 días de uso típico y hasta 7 días con uso ligero, mientras que el modelo de 46 mm llega a 7 días de uso típico y hasta 11 días con uso ligero. Es importante aclararlo porque decir simplemente que dura tres días da una imagen incompleta del reloj. Eso sí, este modo reduce parte de las funciones que precisamente diferencian a la familia WATCH, así que para comparar su experiencia como smartwatch completo sigo tomando como referencia principal el modo estándar.

Y aquí el GT 7 Pro juega en otra liga: Huawei anuncia hasta 12 días de uso típico, 21 días como máximo y 7 días con Always On Display. Es decir, puede ofrecer alrededor de dos o tres veces más autonomía que el WATCH 6 en un uso normal.

Para mí, esta diferencia es mucho más importante que varias de las mejoras de sensores o software. En mi uso normal —notificaciones, algo de gimnasio, seguimiento de actividad y alguna llamada— la referencia práctica está más cerca de esos 3-5 días. No es una mala autonomía y permite perfectamente irse un fin de semana sin cargador, pero después de acostumbrarme a los GT y a otros relojes de Huawei que aguantan muchísimo más, aquí sí siento un paso atrás. El WATCH 6 gana en salud, conectividad, eSIM y funciones inteligentes; el GT 7 Pro gana con claridad si lo que quiero es olvidarme del cargador.

Además, el WATCH 6 admite carga inalámbrica, así que en un apuro se puede cargar desde una batería externa compatible, aunque en mi experiencia el cargador propio sigue siendo la opción más cómoda y fiable.

¿Prefiero entonces el WATCH 6 o el GT 7 Pro?

Depende de lo que quieras hacer con ellos.

Y sé que esta respuesta parece evitar elegir, pero creo que en este caso sería absurdo dar un ganador universal.

Si entrenase mucho, hiciese rutas largas, utilizase constantemente el GPS o simplemente odiase cargar otro dispositivo cada pocos días, probablemente me quedaría con el GT 7 Pro.

Su autonomía es una ventaja demasiado importante como para ignorarla.

Si quisiera poder salir sin teléfono, utilizar una eSIM, tener más funciones inteligentes directamente en la muñeca y acceder a las herramientas de salud más avanzadas de Huawei, entonces el WATCH 6 tendría más sentido.

En mi caso particular, siendo un usuario bastante normal de relojes inteligentes, la diferencia práctica no siempre resulta tan grande como sugieren las especificaciones.

Veo las notificaciones.

Consulto mi actividad.

Miro determinados datos de salud.

Utilizo algunas funciones deportivas.

Y continúo con mi día.

Por eso me resulta especialmente interesante comparar estos tres relojes. El WATCH 6 puede ser técnicamente el más avanzado de los tres, pero eso no significa automáticamente que sea el que más sentido tenga para todo el mundo.

Y el precio complica todavía más la decisión

La comparación no se entiende del todo sin mirar también cuánto cuesta cada uno. El HUAWEI WATCH 6 parte de 449 euros de PVPR, aunque durante el lanzamiento Huawei lo está ofreciendo desde 399 euros. El WATCH 5 sigue apareciendo en la tienda oficial desde 449 euros, con versiones que suben hasta 649 euros según acabado.

El GT 7 Pro se mueve en una zona muy parecida: su precio oficial es de 429 euros para la versión de 46 mm, aunque durante estas primeras semanas también puede encontrarse con descuentos alrededor de los 379 euros.

Y esto hace que la elección sea todavía más interesante, porque no estamos hablando de productos separados por cientos de euros. En algunos momentos, WATCH 6 y GT 7 Pro cuestan prácticamente lo mismo. Ahí la decisión deja de ser simplemente cuál es más nuevo y pasa a ser qué valoro más: autonomía y deporte, o eSIM, conectividad y funciones inteligentes.

HUAWEI WATCH 6 fotografiado sobre el escritorio
Después de varios días de uso, mi impresión es más de refinamiento que de revolución.

Huawei tiene un pequeño problema: sus relojes anteriores siguen siendo demasiado buenos

Y creo que esta es finalmente la sensación que me deja el WATCH 6.

No le encuentro grandes defectos.

Al contrario.

Es cómodo, está bien construido, tiene una pantalla que me ha gustado mucho, las notificaciones funcionan perfectamente y el conjunto resulta muy agradable de utilizar.

Las capacidades de salud son además cada vez mayores y probablemente alguien mucho más interesado que yo en ese apartado pueda sacar bastante más partido a X-TAP y al resto de mediciones.

Pero precisamente porque el WATCH 5 ya hacía tantas cosas bien, el WATCH 6 tiene difícil provocar esa sensación de estar delante de algo completamente nuevo.

Y el GT 7 Pro complica todavía más la elección porque ofrece otra propuesta muy convincente: menos obsesión por independizarse del teléfono y mucha más por proporcionar autonomía, deporte y resistencia.

Así que después de probarlo varios días tengo bastante claro cómo lo plantearía.

Si vienes de un reloj antiguo, el HUAWEI WATCH 6 es un salto enorme y un smartwatch muy completo.

Si tienes un WATCH 5, yo seguiría con él salvo que quieras específicamente alguna de las nuevas funciones.

Y si dudas entre un WATCH 6 y un GT 7 Pro, primero decidiría qué te molesta más: tener que llevar el teléfono contigo o tener que acordarte más a menudo del cargador. En mi caso, por puro equilibrio, me sigo quedando con la familia GT: ofrece prácticamente todo lo que necesito y una autonomía que para mí pesa más que las funciones extra del WATCH 6.

Eso no convierte al WATCH 6 en una mala compra. Es un reloj premium, muy cómodo, bonito y con un seguimiento de salud excelente. Pero también resume bastante bien mi sensación con Huawei ahora mismo: menos lanzamientos y más diferencias reales entre generaciones le vendrían muy bien.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *