La TCL NXTPAPER 11 Plus es una de esas tablets que llaman la atención antes incluso de encenderlas. No por su diseño, que es bastante convencional, ni por unas especificaciones especialmente llamativas, sino por una pantalla que promete reducir los reflejos, cansar menos la vista y ofrecer una experiencia más cercana al papel.
Después de probarla, mi sensación es algo contradictoria. La idea me parece buena y creo que tiene mucho potencial, pero el producto todavía no termina de estar a la altura de lo que promete la tecnología.
No es una mala tablet y, por el precio que tiene, cumple bastante bien. Sin embargo, también deja la sensación de ser un primer paso, un avance de lo que TCL podría conseguir si decide llevar NXTPAPER a un dispositivo más potente, ambicioso y mejor resuelto.

NXTPAPER 4.0 no es tinta electrónica
Lo primero que conviene aclarar es que la pantalla de la TCL NXTPAPER 11 Plus no utiliza tinta electrónica.
Se trata de un panel LCD convencional con retroiluminación, al que TCL añade diferentes capas y tratamientos para reducir los reflejos, filtrar parte de la luz azul y ofrecer una textura visual más parecida a la del papel.
La compañía denomina a esta tecnología NXTPAPER 4.0. En este modelo encontramos una pantalla de 11,5 pulgadas, resolución 2,2K, formato 3:2 y una tasa de refresco de hasta 120 Hz.
Esto permite conservar la fluidez de una tablet tradicional. Podemos navegar, reproducir vídeos, movernos por Android o leer un cómic sin las limitaciones ni el refresco más lento de los lectores de tinta electrónica.
A cambio, tampoco ofrece todas las ventajas de estos dispositivos. La pantalla sigue emitiendo luz, consume batería mientras permanece encendida y no alcanza la misma visibilidad bajo el sol que un lector electrónico real.

Tres formas de utilizar la pantalla
Uno de sus elementos más interesantes es el sistema VersaView 3 en 1, que permite cambiar entre tres modos de visualización.
El modo normal funciona como el de cualquier otra tablet, con una imagen más viva y pensada para consumir vídeos, fotografías y otros contenidos multimedia.
El modo papel en color reduce la saturación y suaviza la imagen. Es especialmente interesante para leer prensa digital, revistas, apuntes con gráficos o cómics, porque conserva el color sin que la pantalla resulte tan intensa durante sesiones largas.


Por último, el modo papel de tinta transforma la interfaz en blanco y negro para imitar la apariencia de un lector electrónico. Sigue sin ser tinta electrónica, pero para leer documentos, páginas web o libros puede resultar más agradable que utilizar el modo convencional.
El cambio entre los tres perfiles es rápido y permite adaptar la pantalla al contenido. No necesitamos la misma configuración para ver una serie que para revisar un PDF durante una hora, y TCL ha sabido aprovechar bien esa diferencia.


Una pantalla pensada principalmente para interiores
La pantalla es el principal atractivo de esta tablet, aunque también es el apartado que más dudas me ha generado.
En interiores funciona bien. El acabado mate reduce los reflejos provocados por lámparas, ventanas y luces del techo, haciendo que leer documentos o navegar durante bastante tiempo resulte más cómodo.
También puede ser útil durante un viaje en tren, en una biblioteca, en una oficina o en una cafetería. En estas situaciones se aprecia el tratamiento del panel y esa imagen algo más suave que ofrece la tecnología NXTPAPER.
El problema aparece cuando utilizamos la tablet en exteriores con mucha luz. Su acabado puede dar a entender que estamos ante una pantalla especialmente preparada para leer bajo el sol, pero en la práctica no es así.
En estas condiciones sufre más de lo esperado y queda por detrás de algunas alternativas de Huawei, Samsung o Lenovo. El acabado mate ayuda a controlar ciertos reflejos, pero no puede compensar completamente la pérdida de brillo y contraste cuando la luz incide directamente sobre el panel.
Por eso no la definiría como una tablet pensada para utilizar en la playa, en una terraza a pleno sol o durante largas sesiones en exteriores. Su entorno natural sigue estando en interiores o en lugares donde la iluminación está relativamente controlada.
Una tablet de apoyo para leer, estudiar y trabajar
Donde más sentido tiene la TCL NXTPAPER 11 Plus es como dispositivo de apoyo.
Puede ser una buena opción para estudiantes que consulten apuntes, lean documentos, subrayen PDF o necesiten una segunda pantalla para estudiar. También puede resultar interesante para profesionales que trabajan con informes, textos, hojas de cálculo sencillas o páginas web durante muchas horas.
La relación de aspecto 3:2 ayuda en este tipo de uso. Frente a las tablets más panorámicas, permite mostrar más contenido vertical y hace que los documentos, las webs y las revistas aprovechen mejor la superficie disponible.
También me parece una tablet apropiada para leer cómics. El modo papel en color mantiene la información cromática, pero reduce parte de esa saturación excesiva que encontramos en algunas pantallas convencionales.
A todo ello se suma la compatibilidad con lápiz óptico, una característica que refuerza claramente su enfoque educativo y profesional. Podemos tomar apuntes, hacer anotaciones sobre PDF, subrayar documentos, firmar archivos o crear esquemas sin depender siempre del teclado.
El lápiz puede adquirirse por separado o venir incluido en determinados paquetes, por lo que conviene comprobar el contenido de la versión concreta antes de comprarla.
No convierte a la NXTPAPER 11 Plus en una tablet profesional, pero sí amplía bastante sus posibilidades como herramienta complementaria para estudiantes y trabajadores que manejan muchos documentos.
No sustituye a un Kindle ni a un ordenador, pero ocupa un espacio interesante entre ambos. Es más versátil que un lector electrónico y más cómoda para leer que muchas tablets tradicionales, aunque tampoco tiene la potencia, el software ni las posibilidades de un portátil.
Un diseño sencillo y bastante fino
El diseño no busca llamar especialmente la atención, pero la tablet resulta relativamente fina y cómoda de sujetar para su tamaño. El acabado trasero es sobrio y el módulo de cámaras sobresale ligeramente del cuerpo.



El rendimiento cumple, sin más
La TCL NXTPAPER 11 Plus utiliza un procesador MediaTek Helio G100, acompañado en la versión comercializada en España por 8 GB de memoria RAM y 256 GB de almacenamiento.

El rendimiento es suficiente para navegar, utilizar aplicaciones de ofimática, ver vídeos, leer documentos y moverse por Android con normalidad. No funciona mal, pero tampoco es una tablet especialmente rápida.
En el uso cotidiano cumple siempre que tengamos claro para qué está diseñada. No es un producto pensado para editar vídeo, ejecutar juegos exigentes, trabajar con aplicaciones pesadas o mantener una multitarea muy intensa.
En algunas situaciones se nota que el procesador está más cerca de la gama media asequible que de una tablet profesional. Esto tampoco es necesariamente un problema porque su precio y su público objetivo encajan con ese nivel de rendimiento.
La dificultad está en que la pantalla invita a imaginar un producto mucho más ambicioso del que realmente tenemos entre manos. La tecnología NXTPAPER parece preparada para una tablet profesional, pero el resto del hardware se queda en un dispositivo bastante convencional.
Android sigue funcionando mejor como complemento
La experiencia con Android es la habitual en una tablet de esta categoría. Las aplicaciones de Google, la navegación, el consumo multimedia y las herramientas de ofimática funcionan correctamente.
Podemos utilizarla con teclado y lápiz, aunque eso no la convierte automáticamente en un sustituto del ordenador.
Android sigue teniendo ciertas limitaciones cuando tratamos de utilizarlo como sistema de escritorio. Algunas aplicaciones no aprovechan bien el tamaño de la pantalla, la gestión de ventanas depende mucho de cada fabricante y las versiones para tablet de algunos programas continúan por detrás de sus equivalentes para ordenador.
La NXTPAPER 11 Plus funciona mejor como complemento que como máquina principal. Puede acompañar al portátil durante una jornada de trabajo, servir para revisar documentos en una reunión o permitirnos estudiar sin tener que cargar siempre con el ordenador.
Sin embargo, no creo que tenga sentido comprarla pensando en reemplazar completamente a un PC.
Una idea con potencial que todavía necesita madurar
La TCL NXTPAPER 11 Plus es interesante porque no intenta competir únicamente mediante potencia, cámaras o calidad de sonido. Propone una forma diferente de utilizar una tablet y se dirige a personas que pasan muchas horas leyendo o mirando una pantalla.
Una pantalla que reduzca reflejos y permita cambiar entre un modo normal, uno en color más suave y otro en blanco y negro puede resultar realmente útil para documentos, apuntes, cómics, páginas web y jornadas largas de lectura.
Sin embargo, la ejecución todavía parece incompleta. La visibilidad en exteriores no está al nivel que uno podría esperar, el rendimiento es simplemente correcto y el conjunto transmite la sensación de ser una demostración de la tecnología NXTPAPER integrada en una tablet asequible.
No es el producto definitivo que podría convertir NXTPAPER en una tecnología disruptiva, pero sí muestra con claridad la dirección que quiere seguir TCL.
¿Para quién tiene sentido la TCL NXTPAPER 11 Plus?
La recomendaría a estudiantes, lectores habituales, usuarios de cómics, personas que consultan muchos documentos o profesionales que necesiten una tablet secundaria para trabajar.
También puede encajar con quienes pasan muchas horas navegando, leyendo o revisando archivos y prefieren una pantalla menos brillante y saturada que la de una tablet convencional.
No la recomendaría a quien busque mucha potencia, una experiencia de escritorio completa, juegos exigentes o una tablet para utilizar principalmente bajo el sol.
Tampoco sustituye a un lector de tinta electrónica para quien únicamente quiera leer libros durante horas. Un Kindle o cualquier dispositivo E Ink seguirá ofreciendo una autonomía mayor y una visibilidad superior en exteriores.
Una pantalla diferente en una tablet correcta
La TCL NXTPAPER 11 Plus funciona bien dentro de sus limitaciones y ofrece una experiencia diferente a la mayoría de tablets de su precio.
La pantalla no revoluciona el mercado, pero sí aporta algo útil y reconocible. Los modos de papel en color y blanco y negro tienen sentido para documentos, cómics, páginas web y sesiones largas de lectura, mientras que la compatibilidad con lápiz amplía sus posibilidades para estudiar o trabajar.
El resto del producto es bastante más convencional. El rendimiento cumple, la experiencia con Android es correcta y el conjunto encaja con lo que cuesta, pero no consigue que la tecnología NXTPAPER despliegue todo su potencial.
TCL tiene entre manos una idea que podría ser realmente interesante si la lleva a una tablet más potente, con una pantalla más brillante, mejores especificaciones y una experiencia de trabajo más completa.
La NXTPAPER 11 Plus todavía no es esa tablet, aunque demuestra que la dirección elegida por TCL tiene sentido.