Los robots cortacésped han automatizado buena parte del jardín, pero suelen dejar dos trabajos pendientes: instalar un cable o una antena de posicionamiento y repasar los bordes con una recortadora. El nuevo Anker S2 Max intenta eliminar ambos mediante navegación visual y un brazo de corte extensible.
Podrá mantener hasta 15.000 metros cuadrados, superar pendientes del 80 % y costará 3.999 euros cuando llegue en mayo de 2027. Es un robot pensado para propiedades grandes y terrenos complejos, no para un pequeño jardín urbano.

Navega con cámaras en lugar de una antena RTK
El S2 Max utiliza vSLAM, una técnica que combina imágenes de varias cámaras con el movimiento del robot para construir un mapa tridimensional. No necesita enterrar un cable perimetral ni colocar una estación RTK con visión despejada del cielo.
La ventaja es una instalación más limpia y flexible. El robot puede identificar límites visuales, caminos y obstáculos sin modificar físicamente el terreno. También evita algunos problemas de las señales por satélite cerca de árboles, fachadas o zonas estrechas.
La navegación visual tiene sus propias limitaciones. Cambios fuertes de iluminación, barro sobre las cámaras, vegetación alta o escenas con pocos rasgos pueden complicar la localización. Habrá que comprobar cómo trabaja al amanecer, con lluvia y en zonas muy uniformes.
El brazo lateral ataca el problema de los bordes
Las cuchillas normales quedan dentro del cuerpo por seguridad. Eso deja una franja sin cortar junto a muros, macizos o entradas. Anker añade un brazo retráctil que desplaza el sistema hacia el lateral cuando detecta una zona adecuada.
La idea reduce el repaso manual y se parece a los cepillos extensibles de los robots aspiradores. El reto es distinguir un borde duro y seguro de una zona donde la cuchilla no debe acercarse, como grava, una pendiente abierta o los pies de una persona.
El S2 Max utiliza una plataforma de doble cuchilla y tracción total. Puede afrontar pendientes del 80 %, equivalentes aproximadamente a 38,7 grados. La cifra describe la inclinación máxima en condiciones controladas; el agarre real dependerá de humedad, tierra y tipo de césped.
Una máquina para terrenos muy grandes
La cobertura anunciada alcanza 15.000 metros cuadrados, unas 3,7 acres. Está muy por encima de las necesidades de la mayoría de viviendas españolas. Su público son fincas, instalaciones, jardines profesionales y propiedades donde el mantenimiento manual consume muchas horas.
En una superficie grande importan autonomía, velocidad, ancho de corte, tiempo de carga y capacidad de continuar el trabajo. Anker todavía no ha publicado todos esos datos. También deberá explicar el funcionamiento sin cobertura Wi-Fi y qué procesamiento se realiza localmente.
La cámara sirve para navegar y reconocer obstáculos, por lo que privacidad y almacenamiento merecen atención. Un robot que recorre el perímetro de una propiedad puede captar personas y espacios privados.
Seguridad y mantenimiento
Eliminar el cable no elimina la configuración. El usuario tendrá que revisar el mapa, crear zonas prohibidas y comprobar puntos peligrosos. La detección de animales, juguetes y objetos pequeños será fundamental antes de dejarlo trabajar sin supervisión.
Las cuchillas necesitan sustitución y la hierba húmeda se acumula bajo la carcasa. También habrá que limpiar cámaras y ruedas. La automatización reduce el tiempo dedicado a cortar, pero no convierte el jardín en un espacio sin mantenimiento.
Precio y fecha de lanzamiento
El Anker S2 Max llegará a Europa en mayo de 2027 por 3.999 euros. La disponibilidad en otros mercados todavía no está confirmada.
Su precio es elevado, aunque debe compararse con el coste de mantener una superficie enorme y con soluciones profesionales. Lo que puede diferenciarlo no es la extensión máxima, sino la promesa de instalarlo sin obra y dejar de repasar los límites cada semana.
Un producto pensado para fincas grandes
Los 15.000 m² de cobertura sitúan al S2 Max por encima de las necesidades de la mayoría de jardines domésticos. Su público natural son parcelas extensas, casas con pendientes difíciles y pequeñas instalaciones que hoy dependen de maquinaria manual.
Antes de reservarlo habrá que conocer la autonomía por carga, el tiempo necesario para completar una hectárea, la resistencia a lluvia y barro, el precio de las cuchillas y el sistema antirrobo. La navegación por visión evita instalar una antena RTK, pero deberá demostrar precisión junto a árboles, sombras fuertes y zonas estrechas.
Fuente: presentación de Anker en IFA 2026 y detalles de precio y lanzamiento.