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CMF Speaker S y M: dos altavoces desde 59 euros con más diferencias que el tamaño

CMF Speaker M naranja y Speaker S blanco; destacada de Hefestec en la categoría Tecnología.

Los primeros altavoces de CMF combinan paneles intercambiables, Auracast y audio por USB-C. El Speaker S apuesta por la mochila; el M añade potencia y un sistema de dos vías por 40 euros más.

CMF entra en los altavoces portátiles con dos modelos que parecen pequeños cartones de leche y permiten cambiar sus paneles y el mando de volumen. El diseño les da personalidad, pero la decisión de compra está en otra parte: cuánto espacio ocuparán en la mochila y qué vas a pedirles cuando subas el volumen.

La tienda española de Nothing muestra 59 euros para el Speaker S y 99 euros para el Speaker M. Entre ambos hay 40 euros de diferencia, un salto de peso considerable y dos sistemas acústicos distintos. La disponibilidad debe consultarse por acabado: la tienda muestra estados de compra diferentes y no permite dar por hecho el envío inmediato de todos los colores.

Los 40 euros de diferencia también pesan

Las fichas oficiales del Speaker S y del Speaker M detallan las diferencias de hardware. Todas las cifras de esta tabla proceden del fabricante:

Dato Speaker S Speaker M
Precio en la tienda española 59 € 99 €
Sistema acústico Altavoz de rango completo de 45 mm y dos radiadores pasivos Woofer de 70 mm y tweeter de 16 mm
Potencia RMS 10 W 35 W: 25 W + 10 W
Rango de frecuencias anunciado 70 Hz–20 kHz 60 Hz–20 kHz
Dimensiones, alto × ancho × fondo 130,5 × 85 × 44 mm 220 × 85 × 54 mm
Peso 334 g 602 g
Batería 2.600 mAh 4.900 mAh
Carga completa declarada 2,5 horas 3 horas

El S es la opción más fácil de llevar: pesa 334 gramos y tiene un punto de sujeción para colgarlo. El M se acerca a los 600 gramos, incorpora un asa y reparte graves y agudos entre un woofer y un tweeter. Por tamaño y arquitectura, apunta a un uso más frecuente en casa o en reuniones, mientras que el pequeño prioriza el transporte.

El salto de potencia es importante sobre el papel, aunque los vatios no deciden por sí solos la calidad del sonido. Falta comprobar cuánto cuerpo conservan los graves al subir el volumen y cómo se comportan las voces. Los 35 W del M tampoco significan que se escuche tres veces y media más alto que el S.

La carcasa cambia; el interior sigue siendo una incógnita

CMF ha publicado archivos STL para imprimir paneles y mandos. Se pueden intercambiar piezas de aspecto o fabricar otras adaptadas al gusto del usuario. La marca recomienda comprobar el encaje antes de imprimir un juego completo y plantea PLA o PETG entre las opciones de material.

La idea permite adaptar el altavoz al escritorio, combinar colores o sustituir una pieza estética sin cambiar de aparato. Es una forma de personalización con más recorrido que elegir un acabado al comprar, especialmente para quien ya utiliza una impresora 3D. Ahora bien, la modularidad anunciada es exterior: CMF no está prometiendo con ella una batería fácil de sustituir ni reparación doméstica de los componentes acústicos.

Cambiar esas piezas también exige respetar el encaje. Nothing advierte de que reinstalar mal un panel puede afectar al sonido y a otras funciones; no basta con que la pieza impresa tenga buen aspecto.

Auracast sirve para reunir altavoces, con condiciones

Ambos incorporan Bluetooth 6.0, conexión a dos fuentes y audio digital por USB-C. El anuncio de Nothing distingue dos usos: emparejar dos unidades idénticas para separar canales estéreo o emplear Auracast en modo fiesta con otros altavoces compatibles, incluso de otras marcas.

La utilidad de Auracast está en ampliar la música a varios puntos de una reunión sin depender exclusivamente de altavoces de una misma marca. Eso exige compatibilidad específica: tener Bluetooth no basta. El modo fiesta reproduce el mismo contenido en varias unidades; para separar izquierda y derecha, CMF exige dos S o dos M.

La entrada USB-C también merece atención si se usará junto a un ordenador. Nothing declara menos de 60 ms de latencia por cable, mientras que sus ensayos Bluetooth en modo de baja latencia arrojan 180 ms con SBC y 230 ms con AAC. No es audio sin retraso: la conexión elegida puede importar al jugar o ver vídeo.

Los rivales también tienen Auracast

CMF anuncia hasta 18 horas en ambos modelos, medidas al 50 % de volumen, con AAC, ecualización Balanced y Ultra Bass activado. Es una cifra de laboratorio. También declara IP68, con pruebas de inmersión en agua dulce a 1,5 metros durante 30 minutos; no una invitación a utilizarlos bajo el agua.

En la parte económica del mercado ya existe Auracast. El JBL Go 4, por ejemplo, figura a 49,99 euros en la página española consultada, aunque el acabado mostrado estaba agotado. Declara 190 g, 4,2 W, IP67 y hasta siete horas, ampliables con Playtime Boost. Es más ligero que el CMF S y confirma que esta conexión no es una exclusiva de Nothing.

El Go 4 pesa menos y cuesta menos en esa referencia oficial; el CMF S ofrece más potencia declarada, personalización exterior y audio por USB-C. Las cifras de batería favorecen a CMF sobre el papel, pero proceden de ensayos distintos y no permiten calcular una ventaja real sin igualar las condiciones. Para quien quiere algo muy ligero, esos 144 gramos de diferencia también cuentan.

El Speaker M plantea otra elección: aceptar más tamaño y peso a cambio de un sistema acústico más ambicioso. Para decidir si esos 40 euros adicionales merecen la pena habrá que escuchar ambos a un volumen comparable. La carcasa puede conquistar a primera vista; el sonido es lo que debería justificar la compra.

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