El próximo 12 de agosto podremos disfrutar de uno de los fenómenos astronómicos más esperados del año: un eclipse solar que será visible, en mayor o menor medida, desde buena parte de Europa. Como suele ocurrir en estos casos, millones de personas intentarán inmortalizar el momento con su móvil.
La buena noticia es que sí, es posible conseguir una buena fotografía. La mala es que hacerlo mal puede dañar tanto la imagen como, en algunos casos, el sensor de la cámara.
¿Se puede fotografiar un eclipse con un móvil?
Sí, pero conviene tener claras sus limitaciones.
Los móviles actuales cuentan con cámaras cada vez más avanzadas y muchos incorporan teleobjetivos que permiten acercarse bastante al Sol. Sin embargo, siguen siendo sensores muy pequeños y extremadamente sensibles a una fuente de luz tan intensa.
Por eso, el objetivo no debería ser conseguir la foto perfecta del eclipse —algo reservado a equipos especializados—, sino capturar el momento de forma segura y disfrutar de la experiencia.
Nunca apuntes directamente al Sol durante mucho tiempo
Este es el consejo más importante.
Mirar directamente al Sol ya supone un riesgo para la vista, pero mantener la cámara enfocándolo durante varios minutos también puede provocar un exceso de calor sobre el sensor o el sistema óptico, especialmente si utilizamos mucho zoom.
El riesgo no es el mismo durante todas las fases del eclipse, pero la recomendación sigue siendo la misma: evita exposiciones prolongadas y no dejes el móvil grabando apuntando al Sol durante largos periodos.
Qué filtro necesitas para fotografiar el eclipse con el móvil
Aquí conviene tener cuidado, porque no vale cualquier cosa que oscurezca la imagen.
Para fotografiar el Sol necesitas un filtro solar diseñado para colocarse delante de la cámara. Debe cubrir completamente la lente o las lentes que vayas a utilizar y quedar bien sujeto para que no pueda moverse o caerse accidentalmente mientras estás apuntando al Sol.
Filtros solares específicos para smartphones
Probablemente sean la opción más sencilla. Son pequeños filtros preparados para colocarse delante de las cámaras del móvil mediante una pinza, velcro o algún sistema similar.
La American Astronomical Society mantiene una lista de proveedores de filtros solares, incluyendo opciones pensadas específicamente para smartphones.
Láminas de filtro solar
También existen láminas de material filtrante que pueden adaptarse al teléfono. En este caso hay que asegurarse de que el material está pensado específicamente para observación o fotografía solar y de que cubre por completo la cámara.
No utilizaría una lámina de procedencia desconocida simplemente porque parezca muy oscura.
Filtros solares fotográficos
Si vas a utilizar una cámara convencional, teleobjetivo, telescopio o prismáticos, existen filtros solares específicos que se colocan delante de la óptica. Esto es importante: el filtro debe interceptar la luz antes de que atraviese el sistema óptico.
Las gafas para eclipses no son un filtro para la cámara
Aquí hay una diferencia importante. Las gafas para observar eclipses deben cumplir la norma internacional ISO 12312-2 y están diseñadas para proteger nuestros ojos al observar directamente el Sol.
Pero eso no significa que debamos ponernos unas gafas de eclipse y mirar el Sol a través del visor de una cámara, unos prismáticos o un telescopio. Tampoco conviene improvisar colocando cualquier gafa delante de una óptica potente.
NASA advierte de que cámaras, telescopios y prismáticos necesitan filtros solares específicos colocados delante de sus ópticas.
Qué puede pasar si fotografías el Sol sin filtro
Apuntar brevemente el móvil hacia el Sol para hacer una fotografía normal no significa automáticamente que vayas a destruir la cámara. Todos hemos fotografiado alguna vez un atardecer.
El problema aparece cuando mantenemos una cámara dirigida directamente hacia el Sol durante periodos prolongados, especialmente utilizando teleobjetivos, zoom o sistemas ópticos que concentran la luz.
La radiación solar puede concentrarse sobre el sensor y otros componentes internos, provocando calentamiento y, en determinadas circunstancias, daños permanentes. Con cámaras, telescopios o prismáticos el riesgo aumenta porque sus ópticas pueden concentrar una enorme cantidad de energía solar.
Y existe un peligro todavía más importante: nuestros ojos.
Nunca mires directamente al Sol durante las fases parciales del eclipse sin protección adecuada. Unas gafas de sol normales, por muy oscuras que sean, no sirven. Tampoco sirven cristales ahumados, radiografías, filtros fotográficos ND convencionales ni soluciones caseras.
Para observar directamente el eclipse utiliza gafas o visores solares de un fabricante fiable que cumplan la norma ISO 12312-2. Y si vas a fotografiarlo, utiliza además un filtro solar adecuado delante de la cámara.
Una fotografía no merece poner en riesgo ni una cámara de 1.000 euros ni, mucho menos, tu vista.
Si no tienes un filtro específico, es mejor hacer fotografías del ambiente, de las personas observando el eclipse o de los cambios de luz que se producirán durante el fenómeno.
Un trípode marca la diferencia
Aunque parezca un accesorio secundario, un pequeño trípode puede mejorar muchísimo el resultado.
Al aumentar el zoom, cualquier movimiento se multiplica. Si además utilizas el temporizador de dos o tres segundos para evitar vibraciones al pulsar el disparador, conseguirás imágenes mucho más nítidas.
Evita el zoom digital
Muchos móviles anuncian aumentos de 30x, 50x o incluso 100x, pero gran parte de ese aumento es digital.
Siempre que puedas, utiliza el teleobjetivo óptico de tu móvil y evita seguir ampliando la imagen mediante zoom digital, ya que solo perderás calidad.
Bloquea la exposición
Si tu aplicación de cámara lo permite, toca sobre el Sol y reduce ligeramente la exposición.
El modo automático tenderá a sobreexponer la escena y acabarás con una gran mancha blanca sin apenas detalle. Ajustar manualmente el brillo puede ayudarte a obtener una imagen más equilibrada.
A veces la mejor fotografía no es al Sol
Curiosamente, algunas de las imágenes más espectaculares de un eclipse no muestran el Sol.
Las sombras proyectadas entre las hojas de los árboles, el cambio en la iluminación del paisaje, las reacciones de la gente o el ambiente durante el fenómeno pueden contar mucho mejor la historia que un pequeño punto brillante en el cielo.
Cómo configurar la cámara de tu móvil para fotografiar el eclipse
No hace falta instalar ninguna aplicación especial. Con la cámara que viene de serie en la mayoría de móviles es suficiente si realizas unos pequeños ajustes.
En un iPhone
- Utiliza el teleobjetivo si tu modelo lo incorpora.
- Toca sobre el Sol para bloquear el enfoque.
- Desliza el dedo hacia abajo para reducir la exposición hasta que el Sol deje de aparecer como una mancha completamente blanca.
- Activa el temporizador de 3 segundos para evitar vibraciones.
En un Google Pixel
Los Pixel suelen gestionar muy bien la exposición, pero conviene ayudarles un poco.
- Bloquea el enfoque tocando sobre el Sol.
- Reduce ligeramente el brillo con el control de exposición.
- Evita el zoom digital extremo y utiliza preferiblemente el teleobjetivo si tu modelo dispone de él.
En un Samsung Galaxy
- Si tienes un modelo Ultra, utiliza el teleobjetivo óptico antes que el zoom digital.
- En el modo Pro puedes bajar un poco la exposición para recuperar detalle.
- Si vas a hacer varias fotos, apóyate en un trípode para evitar movimientos.
En cualquier móvil Android
- No utilices el zoom digital si puedes evitarlo.
- Baja ligeramente la exposición.
- Utiliza un trípode o apoya el móvil en una superficie estable.
- Haz varias fotografías con distintos niveles de exposición y quédate después con la mejor.
Un último consejo
No te obsesiones con conseguir la fotografía perfecta.
Las mejores imágenes del eclipse suelen ser las que cuentan la experiencia: la luz cambiando poco a poco, las personas mirando al cielo con sus gafas de protección o el ambiente que se crea durante esos minutos. Tu móvil puede capturar todo eso mucho mejor que un primer plano del Sol.
Y recuerda: nunca mires directamente al Sol sin unas gafas de observación solar homologadas, aunque el eclipse ya haya comenzado.
Haz unas pocas fotografías, comprueba que han salido bien y guarda el teléfono. Al fin y al cabo, este tipo de fenómenos no se producen todos los días y merece la pena contemplarlos con nuestros propios ojos.