Apple ha presentado el iPhone más distinto de su historia reciente y, al mismo tiempo, uno de los productos menos revolucionarios de su catálogo. El iPhone Duo es el primer plegable de la compañía, pero llega a una categoría que Samsung, Huawei, Honor, Google, Oppo, Vivo y Xiaomi llevan años construyendo. Apple no ha inventado el formato ni sus usos principales; ha creado su propia versión, la ha integrado con iOS y la ha colocado en el escaparate con un precio de 2.339 euros.
La falta de novedad absoluta no le resta interés. El Duo puede ser el dispositivo que normalice los plegables para un público que hasta ahora los miraba como una rareza de Android. Además, adopta unas proporciones anchas, cercanas a un pasaporte, que resultan más cómodas que los primeros modelos altos y estrechos. Huawei ayudó a popularizar pantallas más anchas con el Pura X, aunque aquel era un plegable tipo concha; Samsung y Xiaomi también han avanzado este año hacia formatos de libro más amplios. Apple entra, por tanto, en una tendencia ya en marcha, pero con capacidad para acelerarla.

Un móvil normal por fuera y una pequeña tableta por dentro
La pantalla exterior mide 5,4 pulgadas y permite utilizar el teléfono cerrado sin la sensación de estar manejando un panel secundario. Al abrirlo aparece una superficie OLED de 7,6 pulgadas pensada para leer, ver vídeo, editar contenido o trabajar con varias aplicaciones. Los dos paneles incorporan ProMotion de hasta 120 Hz y alcanzan 3.000 nits de brillo máximo.
Abierto, el Duo mide 5,2 milímetros de grosor. Cerrado alcanza 11,3 milímetros y pesa 254 gramos. No es ligero, pero tampoco se aleja demasiado de algunos móviles grandes con funda. El chasis utiliza titanio y Apple anuncia resistencia IP68 frente al polvo y el agua, una protección especialmente valiosa cuando hay una bisagra y una pantalla flexible de por medio.

La decisión estética más extraña está en las esquinas. Un lateral mantiene ángulos más rectos y el otro utiliza curvas pronunciadas. Al abrirlo, esa asimetría se percibe enseguida. Apple intenta integrarla colocando el dock y algunos elementos de interfaz en una franja lateral, de modo que el área principal conserve una forma visualmente más regular. Es una solución inteligente, aunque no elimina del todo la sensación de estar ante un objeto deliberadamente poco simétrico.

iOS se adapta al pliegue, aunque Android ya conoce estas ideas
Las aplicaciones pueden continuar donde estaban al pasar de la pantalla exterior a la interior, dividirse en varias columnas o compartir espacio con otra app. El teléfono también reconoce posiciones intermedias: puede apoyarse como un pequeño portátil, colocarse en forma de tienda o utilizar una mitad como soporte mientras la otra muestra una videollamada, un vídeo o los controles de cámara.


También permite usar las cámaras traseras para selfis aprovechando la pantalla exterior como visor. Al fotografiar a otra persona, esa misma pantalla puede mostrarle una previsualización y señales para ayudarla a encuadrarse. Son funciones prácticas y Apple las presenta con una integración muy cuidada, pero llevan años presentes de una forma u otra en otros plegables. La virtud no está en haberlas inventado, sino en que no falte ninguna de las importantes.
El panel interior admite el Apple Pencil USB-C, aunque la compatibilidad llegará más adelante este mismo año. Eso amplía sus posibilidades para tomar notas, dibujar o editar documentos y lo acerca todavía más a un iPad mini de bolsillo.

Dos cámaras de 48 megapíxeles, pero sin teleobjetivo
El módulo trasero integra una cámara principal de 48 megapíxeles y un ultra gran angular de 48 megapíxeles. La principal permite un recorte 2x de calidad óptica, pero no existe una lente teleobjetivo dedicada. En la pantalla exterior hay una cámara Center Stage de 12 megapíxeles, mientras que la interior utiliza una cámara oculta bajo el panel para FaceTime.
La configuración cubre fotografía cotidiana, paisajes, vídeo y selfis de alta calidad con las cámaras traseras. Sin embargo, resulta limitada en un producto que parte de 2.339 euros y se presenta como la cúspide del catálogo. Un teleobjetivo habría aportado más versatilidad y habría reducido la distancia frente a los iPhone 18 Pro. La falta puede explicarse por las restricciones de espacio, pero no deja de ser una concesión evidente.
A20 Pro, Touch ID y algunas decisiones propias
El iPhone Duo utiliza el A20 Pro con CPU de seis núcleos, GPU de siete y doble Neural Engine de 16 núcleos. No parece que vaya a faltarle potencia para mover dos aplicaciones, juegos o edición de contenido. El almacenamiento parte de 256 GB y puede configurarse con 512 GB, 1 TB o 2 TB.
En lugar de Face ID, Apple recupera Touch ID en el botón lateral. Es una decisión lógica: integrar el sistema de reconocimiento facial en dos pantallas, especialmente bajo el panel flexible, habría añadido complejidad y grosor. El modelo también prescinde de ranura física para la SIM en todos los mercados y funciona únicamente mediante eSIM. El puerto USB-C admite transferencias USB 3 de hasta 10 Gb/s.
Una autonomía razonable que dependerá de cómo se use
Apple anuncia hasta 24 horas de uso normal. En reproducción de vídeo, la cifra llega a 31 horas con la pantalla interior y a 44 horas utilizando la exterior. Son datos prometedores para un primer plegable y lo sitúan aproximadamente en el terreno de un iPhone convencional capaz de completar el día.
La experiencia real dependerá mucho del uso. Mantener encendido el panel de 7,6 pulgadas, ejecutar dos aplicaciones o consumir vídeo durante horas exigirá más energía que responder mensajes con el móvil cerrado. La carga alcanza alrededor del 50 % en 20 minutos con un adaptador USB-C de 60 W o más. MagSafe y Qi2 funcionan hasta 25 W.
El gran interrogante sigue siendo la pantalla flexible
Apple puede diseñar una bisagra resistente, añadir IP68 y controlar el software, pero no puede borrar de golpe las dudas acumuladas alrededor de los plegables. La marca del pliegue puede hacerse perceptible con el uso y el panel interior seguirá siendo más delicado que el cristal convencional. Lo importante no es que la arruga sea invisible el primer día, sino que la pantalla, el protector y la bisagra lleguen en buenas condiciones al segundo o tercer año.
Ese riesgo pesa más cuando el precio supera los dos mil euros. El Duo puede tener un acabado excelente, pero continúa siendo una primera generación de Apple dentro de una tecnología compleja. Hasta que existan pruebas prolongadas y experiencias reales, comprarlo exige aceptar cierta incertidumbre.
Precio y disponibilidad del iPhone Duo
El iPhone Duo estará disponible en blanco estrella y cielo nocturno, con cuatro capacidades:
- 256 GB: 2.339 euros.
- 512 GB: 2.589 euros.
- 1 TB: 3.089 euros.
- 2 TB: 3.839 euros.
Las reservas comenzarán el 16 de octubre a las 14:00 en España y las primeras unidades llegarán el 23 de octubre. Es el iPhone más caro que Apple ha vendido y queda fuera del alcance de gran parte del público, incluso dentro de la gama alta.
Apple llega tarde, pero el formato puede ser el futuro
El iPhone Duo no hace nada completamente distinto a los plegables que ya existen. Adapta aplicaciones al abrirse, permite multitarea, utiliza las cámaras traseras para selfis, ofrece una vista previa exterior y puede apoyarse en varios ángulos. Tampoco le falta casi nada esencial, salvo un teleobjetivo que resulta difícil de justificar en su nivel de precio.
Su importancia está en otro lugar. Apple suele entrar en una categoría cuando cree que puede convertirla en un producto comprensible para un público más amplio. Si el Duo funciona bien, las proporciones tipo pasaporte pueden consolidarse como el camino preferido para los plegables de libro: un teléfono utilizable al cerrarlo y una pantalla amplia de verdad al abrirlo.
Es un dispositivo muy interesante para probar y bastante más difícil de recomendar como compra racional. El precio, el peso y la durabilidad son obstáculos reales. Aun así, es el producto de la presentación que más curiosidad despierta y el único que propone cambiar de manera tangible cómo usamos un iPhone. Los 18 Pro perfeccionan lo que ya conocemos; el Duo, con todas sus deudas con Android, abre una etapa nueva para Apple.