Una airfryer admite muchos de los recipientes que utilizaríamos en un horno, siempre que soporten la temperatura y dejen circular el aire. El vidrio refractario, la cerámica, el metal y la silicona apta para horno pueden ser válidos. El plástico convencional, el papel encerado y los accesorios que bloquean la ventilación deben quedarse fuera.
No existe una regla universal para el papel de horno o el aluminio. Algunos fabricantes los permiten con condiciones y otros los desaconsejan en determinados modelos. El manual del aparato tiene prioridad porque la posición de la resistencia y el flujo cambian entre diseños.

Vidrio refractario: válido si evitamos el choque térmico
Un recipiente de vidrio marcado como apto para horno puede utilizarse si cabe con holgura y soporta la temperatura seleccionada. No debemos introducir vidrio común, vasos, tarros ni recipientes cuya resistencia térmica desconozcamos.
El mayor riesgo es el cambio brusco de temperatura. Pasar un molde frío directamente a una cámara muy caliente o apoyarlo después sobre una superficie mojada puede romperlo. También debemos revisar grietas y desconchones antes de cada uso.
Cerámica: apta para horno y sin daños
Las fuentes y moldes cerámicos diseñados para hornear funcionan bien en gratinados, huevos, postres y recetas con líquido. Una taza decorativa o una pieza artesanal no ofrece automáticamente la misma resistencia al calor.
Los esmaltes dañados y las piezas sin información sobre uso alimentario no son una buena elección. El recipiente debe dejar espacio alrededor para que el aire alcance sus laterales.
Metal: eficaz, pero cuidado con el antiadherente
Acero inoxidable, aluminio y moldes metálicos aptos para horno conducen bien el calor. Son útiles para repostería y alimentos que necesitan una base firme. Nunca deben tocar la resistencia ni sobresalir de la cesta.
Los utensilios metálicos pueden rayar el revestimiento de la cesta. Si el antiadherente está levantado, desconchado o deja metal expuesto, conviene sustituir la pieza siguiendo las indicaciones del fabricante.
Silicona: solo si declara temperatura y uso alimentario
Un molde de silicona de calidad, apto para alimentos y con una temperatura máxima superior a la de la receta, puede utilizarse. Los recipientes demasiado blandos se deforman al llenarlos y dificultan extraer comida caliente.
También reducen el contacto directo con el aire y pueden necesitar más tiempo para dorar la base. Conviene colocarlos siempre dentro de la cesta y no directamente sobre el fondo del aparato.
Philips explica que pueden utilizarse recipientes refractarios de vidrio, cerámica, metal o silicona, dejando espacio a ambos lados para mantener el flujo de aire.
Papel de horno: nunca suelto durante el precalentamiento
El ventilador puede levantar una hoja sin comida y acercarla a la resistencia. Si el fabricante permite utilizar papel, debe estar recortado al tamaño adecuado, quedar sujeto por el alimento y no cubrir toda la superficie perforada.
Las bases perforadas conservan mejor la circulación, pero siguen reduciéndola. Instant Pot, por ejemplo, desaconseja papel y aluminio en algunas de sus airfryers, mientras otros fabricantes establecen condiciones diferentes. No debemos trasladar una recomendación de una marca a cualquier modelo.
Papel de aluminio: no siempre está prohibido, pero puede ser mala idea
El aluminio soporta la temperatura, aunque puede alterar el flujo, desplazarse y reaccionar con alimentos muy ácidos o salados. Tampoco debe cubrir entradas de aire, tocar la resistencia ni colocarse sin peso.
Antes de usarlo hay que consultar el manual. En muchas recetas no aporta ninguna ventaja: cocinar directamente sobre la rejilla mejora el dorado y evita residuos.
Materiales y objetos que conviene dejar fuera
- Plástico convencional: puede deformarse o fundirse, aunque el recipiente sea apto para microondas.
- Papel encerado: su recubrimiento no está pensado para estas temperaturas.
- Cartón y envases de comida para llevar: pueden contener adhesivos, tintas, plásticos o zonas inflamables.
- Madera y bambú: se resecan, pueden deformarse y no están diseñados como moldes de alta temperatura.
- Vidrio común o agrietado: no ofrece resistencia al choque térmico.
- Silicona sin temperatura declarada: no permite saber si soporta el programa.
- Accesorios demasiado grandes: bloquean el aire aunque el material sea seguro.
El antiadherente no necesita alarmismo, pero sí buen mantenimiento
Los revestimientos homologados deben utilizarse dentro de las condiciones previstas por el fabricante. La FDA explica que los fluoropolímeros empleados en recubrimientos antiadherentes autorizados quedan fuertemente ligados durante su fabricación y muestran una migración insignificante a los alimentos.

Eso no significa que debamos conservar una cesta deteriorada. Evita estropajos abrasivos, cuchillos y utensilios metálicos; limpia la pieza cuando se haya enfriado y solicita un recambio si el revestimiento se desprende.
La regla práctica antes de introducir cualquier recipiente
- Comprueba que sea apto para horno y para la temperatura elegida.
- Consulta las prohibiciones específicas del manual.
- Deja espacio alrededor y no tapes entradas o salidas de aire.
- Asegura los elementos ligeros para que el ventilador no los levante.
- Utiliza guantes: el recipiente y la cesta alcanzan temperaturas elevadas.
Un molde seguro puede empeorar el resultado si ocupa toda la cesta. Los errores que dejan la comida blanda suelen empezar precisamente al bloquear el aire. Elegir el recipiente correcto consiste en combinar resistencia térmica, uso alimentario y suficiente espacio para que la airfryer pueda funcionar como fue diseñada.
