La fiebre de la inteligencia artificial no solo está encareciendo las tarjetas gráficas. También está absorbiendo buena parte de la capacidad mundial de fabricación de memoria, y algunos fabricantes de ordenadores han empezado a buscar proveedores alternativos para no quedarse sin componentes.
HP, Asus y Acer ya estarían utilizando pequeñas cantidades de memoria DRAM fabricada por la compañía china CXMT en determinados portátiles destinados a mercados fuera de Estados Unidos. No es todavía una sustitución masiva de Samsung, SK Hynix o Micron, pero sí un movimiento importante en una industria dominada desde hace años por tres grandes proveedores.
La IA también se está comiendo la memoria
Los centros de datos necesitan cantidades enormes de memoria de gran ancho de banda, DRAM y almacenamiento. Los fabricantes priorizan estos contratos porque ofrecen más margen que los componentes destinados a ordenadores de consumo.
El resultado es una presión creciente sobre el suministro convencional. Los portátiles, sobremesas y móviles compiten indirectamente con la infraestructura de IA por las mismas fábricas.
En Hefestec ya explicamos qué es CXMT y por qué China la considera su gran campeona de la memoria. Su entrada en equipos de marcas internacionales demuestra que empieza a superar una barrera difícil: ser validada por fabricantes que venden millones de ordenadores.
No llega porque sea mucho más barata
La primera tentación es pensar que los fabricantes han elegido memoria china para reducir costes. Sin embargo, las fuentes del sector apuntan a que el precio no es necesariamente inferior al de los proveedores tradicionales.
La ventaja está en disponer de una cuarta fuente de suministro. Cuando la memoria escasea, asegurar unidades puede ser más importante que conseguir el precio más bajo. Diversificar proveedores también da a los fabricantes más margen de negociación frente a Samsung, SK Hynix y Micron.
Fuera de Estados Unidos por razones evidentes
Los portátiles con estos chips se estarían destinando principalmente a mercados no estadounidenses. CXMT se encuentra bajo el escrutinio de Washington y existe presión política para ampliar las restricciones sobre la empresa.
Para HP, Asus y Acer, utilizar esta memoria en Estados Unidos añadiría un riesgo regulatorio innecesario. En Europa, Asia y otros mercados, en cambio, puede convertirse en una herramienta para mantener la producción cuando el suministro tradicional no sea suficiente.
Una cuarta marca puede cambiar el mercado sin dominarlo
Samsung, SK Hynix y Micron controlan la inmensa mayoría de la memoria DRAM mundial. La entrada de CXMT no va a desmontar ese oligopolio de un día para otro, pero sí puede introducir competencia y capacidad adicional.
Eso no significa que la RAM vaya a abaratarse inmediatamente. Para los compradores, el cambio probablemente será invisible; para la industria, es una señal clara de que China ya no quiere limitarse a montar ordenadores, sino fabricar uno de sus componentes más estratégicos.