Samsung ha presentado en IFA 2026 dos lavadoras Bespoke AI que atacan problemas distintos. Una aumenta la capacidad hasta 13 kilos sin superar los 600 milímetros de profundidad habituales. La otra, de 10 kilos, reduce el consumo declarado un 70 % respecto al límite exigido para obtener la clase energética A en Europa.

No son dos cifras intercambiables: la primera prioriza volumen y la segunda eficiencia. Samsung las reúne bajo la familia Bespoke AI porque utilizan sensores y programas automáticos para adaptar agua, detergente y duración a la carga.
Más capacidad sin ocupar más fondo
La lavadora de 13 kilos mantiene una profundidad estándar de 600 milímetros. El aumento se consigue reorganizando el interior y ampliando el tambor, de modo que pueda sustituir a un modelo existente sin sobresalir más de la encimera. Puede interesar a familias numerosas, hogares que lavan edredones y usuarios que prefieren acumular menos ciclos.
Una carga máxima elevada no significa que todos los programas admitan 13 kilos. Los ciclos delicados, rápidos o de prendas específicas suelen limitar el peso, así que habrá que revisar la ficha final de cada programa cuando el modelo llegue a las tiendas.
¿Qué significa A-70 %?
El modelo de 10 kilos consume, según Samsung, un 70 % menos que el límite máximo de la clase A de la etiqueta energética europea. La comparación se refiere al programa Eco 40-60 y no implica que todos los ciclos reduzcan el consumo en esa proporción.
La eficiencia puede ser atractiva para quien pone varias lavadoras por semana y piensa conservar el aparato durante años. Para valorar el ahorro real habrá que conocer el consumo en kWh por cien ciclos, el precio final y la duración del programa. Una etiqueta sobresaliente no compensa automáticamente un sobrecoste muy alto.
Automatización y uso cotidiano
La gama Bespoke AI utiliza sensores para reconocer la carga y ajustar el ciclo. Samsung también incorpora funciones conectadas a SmartThings y apertura automática de la puerta en modelos seleccionados, útil para ventilar el tambor cuando termina el lavado. La disponibilidad exacta de estas funciones puede cambiar según la versión y el mercado.
Ambas máquinas están pensadas para hogares que buscan reducir intervenciones: dosificación, selección del ciclo y avisos desde el móvil. Quien prefiera controles simples puede ignorar la aplicación y utilizar los programas del panel, pero parte del valor comercial de la gama está precisamente en sus servicios conectados.
Precio y llegada a España
Samsung ha mostrado los modelos en Berlín y ha confirmado su llegada a mercados europeos, pero todavía no ha comunicado el precio ni una fecha específica para España. Esos dos datos serán decisivos para saber si la eficiencia y la capacidad justifican el salto frente a una lavadora convencional.
Más tambor no siempre significa menos consumo
Una lavadora de 13 kilos permite agrupar sábanas, toallas y prendas voluminosas, pero solo ahorra ciclos si el hogar genera suficiente ropa. Utilizarla casi vacía de forma habitual desaprovecha capacidad, aunque los sensores ajusten agua y tiempo. La ventaja real aparece en familias grandes o al lavar piezas que no caben cómodamente en un tambor menor.
El fondo de 600 milímetros facilita la sustitución de una máquina estándar. Aun así, hay que comprobar anchura, altura, apertura de puerta y espacio para mangueras. La capacidad interior puede crecer mediante un tambor más ancho o cambios en el conjunto, pero el hueco de instalación sigue necesitando ventilación y acceso para mantenimiento.
En el modelo A-70 %, la referencia es el límite de la clase A en el programa Eco 40-60. Ese programa puede durar varias horas porque ahorra energía utilizando menos temperatura y más tiempo. Quien recurre casi siempre a ciclos rápidos no obtendrá la misma reducción. El dato útil será el consumo de sus programas cotidianos.
Las funciones de IA pueden elegir ciclo y dosificación, pero no leen etiquetas ni separan colores. El usuario continúa decidiendo qué prendas pueden lavarse juntas. SmartThings aporta avisos, historial y coordinación energética, aunque una lavadora debe mantener sus controles esenciales sin internet y recibir actualizaciones durante una vida útil mucho más larga que la de un teléfono.
Una capacidad mayor también modifica ergonomía. El tambor profundo facilita prendas grandes, pero obliga a agacharse y alcanzar el fondo. La apertura, la altura y la iluminación interior pueden ser relevantes para personas con movilidad reducida.
Samsung deberá publicar fichas europeas completas para comparar duración y consumo. Hasta entonces, 13 kilos y A-70 % describen dos ventajas distintas, no una máquina que reúna necesariamente ambas.
Fuente: anuncio oficial de Samsung.