Los Samsung Galaxy Buds On ya están a la venta en Estados Unidos por 229,99 dólares. Samsung confirmó su disponibilidad el 6 de noviembre, después de presentarlos a finales de octubre. Son auriculares abiertos con sujeción de pinza: se apoyan en la oreja sin sellar el conducto, una alternativa para quien quiere escuchar música y mantener el contacto con lo que ocurre alrededor.
Para España todavía falta lo decisivo. La comunicación europea de Samsung sitúa su llegada a Europa a principios de 2027, pero no concreta un día ni un precio español. Los dólares de la tienda estadounidense no son una tarifa europea y convertirlos directamente a euros daría una impresión equivocada de lo que acabarán costando aquí.
Una pinza para escuchar sin taparse el oído
El formato es la principal diferencia frente a unos Galaxy Buds convencionales. Cada auricular pesa 6,65 gramos y utiliza una banda que abraza la oreja. Puedes consultar su aspecto real en la galería oficial del producto. Samsung promete un ajuste cómodo, pero esa comodidad habrá que probarla: la forma de cada oído importa y una cifra de peso no cuenta cómo se siente una pinza después de varias horas.
La idea tiene sentido en situaciones cotidianas como trabajar acompañado o escuchar algo mientras haces tareas en casa. Dejar pasar sonido exterior evita depender por completo de un modo de transparencia, aunque también limita el aislamiento. No esperes la misma experiencia en una habitación tranquila que en un transporte lleno de conversaciones y ruido de fondo.
Como explicamos en nuestra guía para elegir auriculares, empezar por dónde los vas a utilizar suele ser más útil que comparar funciones sueltas. Quien busque aislarse durante un vuelo y quien quiera oír a otra persona mientras escucha un pódcast no están comprando exactamente lo mismo.
Las horas del estuche no son una sesión continua
Samsung anuncia hasta 9,5 horas de reproducción por carga y hasta 38 contando el estuche. Son resultados de sus pruebas internas, con condiciones concretas; no una autonomía medida por Hefestec. La segunda cifra incluye recargas y no significa que puedas llevarlos sonando 38 horas sin devolverlos a la caja.

La compañía también incorpora ajuste automático del volumen y un sistema para reducir el sonido que escapa hacia fuera. Este último busca limitar lo que oyen quienes están cerca, pero no convierte un auricular abierto en uno sellado ni permite dar por garantizada la privacidad del audio. Habrá que escuchar qué ocurre con distintas canciones, volúmenes y entornos.
El volumen automático está en Labs y requiere One UI 8.5 o posterior. Que aparezca en la lista de novedades no lo convierte en una función universal para cualquier móvil: conviene separar lo que hace el auricular de lo que aporta el software del teléfono.
Gemini y los gestos también dependen del Galaxy
El anuncio de disponibilidad destaca Gemini Live, notas de voz y gestos con la cabeza para gestionar llamadas. Sus notas al pie son relevantes: Gemini exige cuenta, conexión y compatibilidad por dispositivo, idioma y país; Quick Voice Memo necesita un equipo con Galaxy AI y las aplicaciones de grabadora de Samsung y Bixby.
Los gestos vienen desactivados y se configuran en dispositivos con One UI 8.5 o posterior. Algunas acciones, como descartar alarmas y leer notificaciones, requieren One UI 9.0 y aplicaciones compatibles. La ficha general menciona Android 12 o posterior, pero advierte de que ciertas funciones pueden faltar fuera de los dispositivos Samsung.

Antes de pagar por la integración, comprueba qué funciones admite tu móvil. La cuestión no es acumular asistentes y movimientos de cabeza, sino saber si podrás utilizar aquello que te interesa sin cambiar también de teléfono.
El estreno estadounidense sirve para poner fecha a una disponibilidad real, no para dar por estrenados los Buds On en España. Mientras llega el lanzamiento europeo, queda por comprobar lo que ninguna presentación resuelve: ajuste prolongado, calidad de llamadas y cuánto sonido termina saliendo hacia los demás.