La batería de un coche eléctrico pasa buena parte del día parada. Volkswagen quiere que, al menos en su furgoneta ID. Buzz Cargo, también pueda utilizarse para alimentar herramientas, ordenadores, iluminación o cualquier otro aparato conectado a un enchufe convencional.
La actualización del modelo comercial incorpora tecnología Vehicle-to-Load, conocida como V2L, junto con una nueva batería de 58 kWh, más autonomía y una potencia superior. Es una de esas funciones que explican mejor el valor de un vehículo eléctrico que muchas cifras de aceleración.
Un enchufe de 240 voltios dentro de la furgoneta
El sistema ofrece una potencia continua de 2 kW y puede alcanzar picos de 3,6 kW mediante una toma de 16 amperios situada en la zona de carga. Es suficiente para utilizar taladros, sierras, focos, cargadores, pequeños electrodomésticos o equipos informáticos.
Para un profesional que trabaja en una obra, un evento o una localización sin red eléctrica, la furgoneta puede sustituir en muchas situaciones a un generador portátil. No requiere transportar combustible adicional, produce menos ruido y aprovecha una batería que ya forma parte del vehículo.
El V2L no convierte al ID. Buzz Cargo en una instalación eléctrica completa, pero sí amplía mucho sus posibilidades. También puede resultar útil en actividades al aire libre o durante una avería doméstica puntual.
Menos batería, pero más autonomía
La nueva versión utiliza una batería de 58 kWh que sustituye a la anterior de 59 kWh. Sobre el papel parece un paso atrás, pero Volkswagen ha mejorado la eficiencia de las celdas y eleva la autonomía homologada hasta aproximadamente 351 kilómetros WLTP.
La potencia también sube de 170 a 190 CV, equivalentes a 140 kW. Es un buen recordatorio de que la capacidad total de una batería no explica por sí sola cuánto puede recorrer un vehículo: la química, la electrónica y la eficiencia del conjunto importan tanto como los kilovatios hora.
La actualización se ha anunciado inicialmente para Reino Unido. Habrá que esperar para saber cómo se traslada la nueva gama a España.
El coche como batería móvil
V2L es la versión más sencilla de una familia de tecnologías bidireccionales. Permite sacar electricidad del coche para alimentar aparatos. V2H puede suministrar energía a una vivienda y V2G permite devolverla a la red.
La ventaja del V2L es que no necesita una instalación doméstica compleja. El usuario conecta el dispositivo directamente al vehículo y utiliza la energía almacenada, siempre dentro de los límites de potencia establecidos.
Fabricantes como Hyundai, Kia, Ford y BYD ya ofrecen soluciones similares en algunos modelos. En Hefestec también hemos seguido cómo Xiaomi quiere integrar coche, hogar y dispositivos dentro de un mismo ecosistema. Su llegada a una furgoneta comercial tiene todavía más sentido porque una herramienta de trabajo puede necesitar electricidad exactamente en el lugar donde no hay un enchufe.
Una función menos espectacular y bastante más útil
Durante años, la industria ha vendido el coche eléctrico destacando aceleraciones brutales, pantallas gigantes y asistentes cada vez más complejos. V2L es mucho menos llamativo, pero resuelve un problema concreto.
También cambia la forma de valorar una batería. Ya no sirve únicamente para desplazarnos. Puede acompañar a un profesional durante su jornada, mantener equipos funcionando en una emergencia o proporcionar energía en un viaje.
El nuevo ID. Buzz Cargo no transforma la movilidad eléctrica por sí solo. Pero demuestra que la electrificación empieza a ofrecer ventajas que un vehículo de combustión no puede copiar simplemente colocando otra pantalla en el salpicadero.