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El router barato puede ser el dispositivo más peligroso de tu casa

Router WiFi doméstico con avisos de acceso no autorizado, espionaje, malware y robo de datos
Los routers económicos y sin soporte pueden abrir la puerta a fallos de seguridad, espionaje, malware y robo de datos.

El router suele ser uno de los dispositivos más ignorados de la casa. Lo instalamos, comprobamos que funciona el WiFi y dejamos de pensar en él durante años. El problema es que todo lo que hacemos en Internet pasa por esa pequeña caja.

Investigadores de VulnCheck han descubierto una puerta trasera en más de 20 modelos fabricados por Zbtlink y vendidos también bajo la marca Wiflyer. La vulnerabilidad, bautizada como Endlessdoors, podría permitir el acceso remoto al router y facilitar conexiones con otros dispositivos de la misma red.

Una llamada a China cada 35 segundos

Según la investigación, los routers afectados se comunican aproximadamente cada 35 segundos con un dominio registrado en China. Ese mecanismo podría utilizarse para enviar instrucciones al dispositivo de forma remota.

No se ha demostrado públicamente que la puerta trasera haya sido explotada ni se conoce con certeza por qué fue incluida en el firmware. Zbtlink no había respondido a las solicitudes de información cuando se publicó el hallazgo.

VulnCheck calcula que puede haber al menos 100.000 unidades desplegadas en todo el mundo. Los equipos se comercializan con distintos nombres y pueden aparecer en tiendas online o integrados dentro de soluciones de conectividad de terceros.

Controlar el router es controlar la puerta de entrada

Una vulnerabilidad en una aplicación suele afectar a los datos que maneja esa aplicación. Una vulnerabilidad en el router puede exponer el tráfico de todos los dispositivos conectados.

Un atacante con control suficiente podría redirigir conexiones, modificar la configuración DNS, observar parte del tráfico, incorporar el equipo a una botnet o intentar atacar ordenadores, cámaras y dispositivos domésticos situados detrás del router.

Además, el router permanece encendido las 24 horas y rara vez recibe la misma atención que un móvil o un ordenador. Muchos usuarios no saben qué versión de firmware utiliza ni si el fabricante continúa publicando actualizaciones.

Lo barato sale especialmente caro cuando deja de actualizarse

Comprar un router económico no es necesariamente una mala decisión. El riesgo aparece cuando procede de un fabricante sin una política clara de soporte, utiliza un firmware genérico o se vende con distintas marcas que dificultan identificar quién debe corregir una vulnerabilidad.

En productos de este tipo también es habitual que el mismo hardware aparezca con nombres diferentes. El usuario puede creer que ha comprado a una marca concreta cuando, en realidad, utiliza una plataforma diseñada y mantenida por un fabricante desconocido.

¿Qué hacer para reducir el riesgo?

El primer paso es comprobar la marca y el modelo exactos, especialmente si se trata de Zbtlink o Wiflyer. También conviene buscar una actualización de firmware y revisar si el fabricante ha publicado algún aviso relacionado con Endlessdoors.

Si no existe una actualización, el fabricante no responde o el modelo carece de soporte verificable, la opción prudente es sustituirlo. Cambiar la contraseña de administración, desactivar el acceso remoto y utilizar una red separada para dispositivos inteligentes también reduce la superficie de ataque, aunque no elimina una puerta trasera integrada en el propio firmware.

En Hefestec ya hemos explicado cómo la conectividad se ha convertido en una infraestructura esencial. Precisamente por eso el router merece más atención de la que solemos prestarle.

Cuando compramos uno miramos la velocidad, el número de antenas y el precio. Deberíamos añadir una pregunta bastante más importante: quién mantiene el software que controla toda nuestra conexión.

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