Apple lleva más de una década intentando hacerse un hueco en el hogar conectado. Tiene HomeKit desde 2014, una aplicación Casa bastante madura, HomePod, Apple TV y soporte para Matter. Sobre el papel, casi todas las piezas estaban ahí. En la práctica, siempre he tenido la sensación de que Apple había construido el mando a distancia antes de construir buena parte de la casa que quería controlar.
Eso puede empezar a cambiar. Según Bloomberg, Apple trabaja con LG Electronics en una nueva familia de dispositivos para el hogar conectado que abarcaría desde cámaras y sensores hasta un timbre con vídeo, una cerradura inteligente y un termostato. No serían productos Apple como tal: LG los fabricaría y comercializaría, pero la información apunta a que Cupertino habría participado en su desarrollo.
Apple no necesita fabricar cada bombilla
La estrategia tiene bastante sentido. Competir con Amazon, Google o Samsung fabricando de golpe cada accesorio doméstico sería caro y, probablemente, innecesario. Apple puede controlar la experiencia sin tener que poner una manzana en cada cámara, cerradura o termostato.
Ahí entran Matter y Thread. La nueva gama utilizaría estos estándares junto a Wi-Fi y Bluetooth según el dispositivo, mientras que la cerradura añadiría Ultra Wideband (UWB). En teoría, eso permitiría reconocer con mucha precisión cuándo nos acercamos a la puerta y hacer que abrirla sea tan transparente como otras funciones de proximidad del ecosistema Apple.
También resuelve uno de los problemas históricos de HomeKit: durante años había que comprobar expresamente si un accesorio era compatible con Casa. Matter rebaja esa barrera porque permite que un mismo dispositivo funcione con varios ecosistemas.
La jugada tiene sentido justo ahora
Esta colaboración sería bastante menos interesante si llegara aislada. No es el caso. Apple prepara también, según Bloomberg, un nuevo centro de control doméstico con pantalla, cámaras, micrófonos y Siri AI como una de sus piezas principales. A su alrededor quedarían HomePod, Apple TV y una red cada vez mayor de dispositivos capaces de aportar información sobre lo que ocurre dentro de casa.
La diferencia es importante. Una cosa es pedirle a Siri que encienda una bombilla y otra muy distinta construir un sistema que sepa quién acaba de llamar, si ha llegado un paquete, qué temperatura tiene una habitación o si alguien ha dejado abierta una puerta.
El hogar inteligente llega a una segunda etapa
Apple llega tarde si medimos la carrera desde los primeros Echo, Nest o SmartThings. Pero llega en un momento bastante mejor para construir algo coherente. Los estándares empiezan a reducir la fragmentación y la IA permite que cámaras y sensores hagan algo más que enviar una notificación cada vez que detectan movimiento.
La gran incógnita será la privacidad. Cuantos más ojos, micrófonos y sensores tenga un asistente doméstico, más útil puede resultar, pero también más delicado se vuelve el tratamiento de esa información. Ahí Apple tendrá que demostrar que su discurso sobre procesamiento local y privacidad aguanta cuando la IA deja de vivir solamente en el iPhone.
De momento seguimos hablando de información no anunciada oficialmente por Apple. Pero, si las piezas terminan encajando como apuntan las filtraciones, Casa puede dejar de ser una aplicación secundaria para convertirse en uno de los próximos grandes ecosistemas de la compañía. Y eso me parece bastante más importante que lanzar simplemente otro HomePod.