Siempre he tenido una pequeña obsesión con la iluminación. Creo que es uno de los elementos que más pueden transformar un espacio, pasando de ser un lugar frío y sin vida a un rincón acogedor con solo pulsar un botón. Por eso, cuando hace unas semanas el equipo de Philips Hue se puso en contacto conmigo para proponerme un reto, no pude negarme.