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ASUS Zenbook A14 con Snapdragon X2 Elite: el MacBook Air tiene un rival muy serio

ASUS Zenbook A14 en color beige junto a otro equipo cerrado, con el texto «El rival del MacBook Air»

Durante años, el MacBook Air ha sido la recomendación casi automática para quien buscaba un portátil ligero, potente y con una autonomía capaz de aguantar una jornada completa sin estar pendiente del cargador. Windows ha tenido buenos ultraportátiles, algunos incluso más potentes, pero pocos han conseguido ofrecer una experiencia tan redonda.

Después de utilizar durante prácticamente un mes el ASUS Zenbook A14 con Snapdragon X2 Elite, creo que esto empieza a cambiar. No porque ASUS haya creado un ordenador perfecto ni porque supere al MacBook Air en todos los apartados, sino porque es el primer portátil Windows que he utilizado que me ha hecho olvidarme de coger el Mac.

Y eso es especialmente significativo teniendo tanto un MacBook Air como un MacBook Pro disponibles. Dos ordenadores que, como ya explicamos al comparar las diferencias entre el MacBook Air y el MacBook Pro, representan dos formas bastante distintas de entender un portátil.

Tan ligero que al principio parece un juguete

Lo primero que sorprende al sacar el Zenbook A14 de la caja es su peso. Estamos hablando de un portátil de 14 pulgadas que se queda en apenas 990 gramos, pese a integrar una batería de 70 Wh.

ASUS Zenbook A14 abierto y sostenido con una mano para mostrar su ligereza

Es tan ligero que durante los primeros minutos puede llegar a transmitir cierta sensación de juguete, aunque esa impresión desaparece rápidamente al empezar a utilizarlo.

El chasis de Ceraluminum ofrece una construcción sólida, agradable al tacto y bastante resistente a las marcas. No transmite la misma densidad que un MacBook de aluminio, pero tampoco da sensación de fragilidad. Simplemente es sorprendentemente ligero.

ASUS Zenbook A14 cerrado sostenido con una mano mostrando su tapa

ASUS ha conseguido integrar en menos de un kilo un Snapdragon X2 Elite de 18 núcleos, 32 GB de memoria LPDDR5X, un SSD PCIe 4.0 de 1 TB y una batería considerablemente grande.

Además, mantiene una conectividad bastante completa: dos USB4, un USB-A, HDMI 2.1 y conexión para auriculares. Es una variedad de puertos que se agradece especialmente si venimos de un MacBook Air y no queremos depender constantemente de adaptadores.

Perfil lateral del ASUS Zenbook A14 mostrando su grosor y conexiones

Es uno de esos ordenadores que puedes llevar en la mochila sin apenas notarlo. Para trabajar fuera de casa, viajar o llevarlo todos los días a clase o a la oficina, esos gramos de diferencia terminan siendo mucho más importantes que una cifra adicional en un benchmark.

Una pantalla claramente mejor que la del MacBook Air

Otro de los grandes argumentos del Zenbook A14 es su pantalla. ASUS utiliza un panel OLED de 14 pulgadas con formato 16:10, resolución de 1920 × 1200 píxeles, cobertura completa del espacio DCI-P3 y hasta 600 nits en contenidos HDR.

Pantalla OLED del ASUS Zenbook A14 mostrando una imagen de paisaje

Sobre el papel, la resolución y los 60 Hz pueden parecer algo modestos para un ordenador de 1.999 euros. Se echa en falta una tasa de refresco superior y una resolución algo más elevada, especialmente dentro de una categoría tan premium.

Sin embargo, en el uso real la calidad del panel compensa buena parte de esas limitaciones.

Los negros son perfectos, los colores tienen mucha fuerza y el contraste es claramente superior al de la pantalla LCD del MacBook Air. También se agradece el pequeño espacio adicional que ofrecen las 14 pulgadas frente a las 13,6 pulgadas del modelo más pequeño de Apple.

No es solo una cuestión de especificaciones. Trabajar con textos, editar fotografías, navegar o consumir contenido resulta más agradable en el ASUS. Su pantalla es uno de los principales motivos por los que el ordenador consigue sentirse como una alternativa real al Air y no como otro ultraportátil Windows más.

La experiencia se completa con unos buenos altavoces, un teclado cómodo y un trackpad amplio. Todo contribuye a una sensación de producto cuidado, coherente y pensado para utilizarse durante muchas horas.

Teclado retroiluminado y panel táctil del ASUS Zenbook A14

Snapdragon X2 Elite: esta vez sí

La gran novedad de esta versión es el Snapdragon X2 Elite X2E-88-100, un procesador con 18 núcleos, 53 MB de caché, frecuencias de hasta 4,7 GHz y un ancho de banda de memoria de 152 GB/s.

Su NPU Qualcomm Hexagon alcanza los 80 TOPS, una cifra muy superior a los 45 TOPS que encontrábamos en la primera generación de ordenadores Snapdragon X.

Información del sistema del ASUS Zenbook A14 con Snapdragon X2 Elite, 32 GB de RAM y 1 TB de almacenamiento

Pero más allá de las cifras, lo importante es el comportamiento.

El sistema responde con rapidez, el ordenador arranca prácticamente al instante y permite trabajar con múltiples aplicaciones sin problemas. En ocasiones, incluso me ha dado la sensación de encenderse más rápido que un MacBook.

Durante este mes lo he utilizado para navegar con muchas pestañas, gestionar WordPress, editar imágenes, trabajar con aplicaciones de Adobe, utilizar DaVinci Resolve y realizar tareas habituales de productividad. En ningún momento he tenido la sensación de estar utilizando un ordenador limitado.

El equipo también mantiene un nivel de ruido muy bajo. Los ventiladores solo se hacen notar cuando aumentamos la carga de trabajo y, durante el uso cotidiano, pasan prácticamente desapercibidos.

No consigue el silencio absoluto del MacBook Air, porque el portátil de Apple utiliza refrigeración pasiva y no incorpora ventiladores. Pero en la práctica se acerca bastante.

Los 80 TOPS todavía son una promesa, pero una promesa importante

Los 80 TOPS de la NPU son relevantes, especialmente pensando en la vida útil del ordenador.

La inteligencia artificial local todavía no forma parte del día a día de la mayoría de usuarios. Hay funciones de Copilot+, herramientas de edición y algunos procesos capaces de aprovechar la NPU, pero aún estamos lejos de utilizar de forma constante toda esa potencia.

Sin embargo, como explicamos en nuestra guía sobre qué ordenador necesitas para utilizar inteligencia artificial en local, contar con una buena NPU permite ejecutar determinados procesos sin cargar tanto la CPU o la GPU, reduciendo el consumo y manteniendo los datos dentro del dispositivo.

También encaja con la dirección que está tomando Microsoft. Windows se está preparando para integrar agentes de IA y modelos locales como una capa mucho más profunda del sistema operativo.

No es posible afirmar que el Snapdragon X2 Elite sea superior al M5 en todas las tareas de inteligencia artificial. Apple no ofrece una cifra de TOPS directamente comparable para su Neural Engine de 16 núcleos y también utiliza aceleradores integrados en la GPU.

El rendimiento final dependerá del modelo utilizado, de la aplicación y de cómo esté optimizada para cada plataforma.

Aun así, una NPU de 80 TOPS es una capacidad muy elevada y coloca al Zenbook A14 en una buena posición para los próximos años. Quizá hoy no sea el motivo principal para comprarlo, pero sí puede convertirse en uno de sus puntos fuertes en el futuro.

Una autonomía digna de competir con Apple

La autonomía ha sido uno de los aspectos más positivos de mi experiencia.

ASUS anuncia hasta 33 horas de reproducción de vídeo sin conexión, aunque estas cifras de laboratorio rara vez representan el uso cotidiano. Lo importante es que el Zenbook permite trabajar durante una jornada completa sin preocuparse por el cargador.

En mi experiencia, llega sin demasiados problemas a unas 13 o 15 horas de uso mixto, situándose aproximadamente al nivel del MacBook Air.

No he tenido que modificar mi forma de trabajar, reducir el brillo de manera agresiva ni cerrar aplicaciones constantemente para llegar al final del día. El consumo en reposo también ha sido correcto, algo especialmente importante en un portátil Windows.

Incluso jugando a títulos ligeros he podido acercarme a las tres horas de autonomía, una cifra bastante sorprendente para un equipo de estas dimensiones.

Esa tranquilidad de salir de casa sin pensar constantemente en el porcentaje restante era una de las mayores ventajas del MacBook Air. El ASUS Zenbook A14 consigue ofrecer una experiencia muy similar.

Windows sobre ARM ya no condiciona mi trabajo

La compatibilidad ha sido históricamente el gran problema de Windows sobre ARM. Las primeras generaciones estaban llenas de pequeños asteriscos: aplicaciones que no arrancaban, programas que funcionaban mediante emulación con un rendimiento irregular y periféricos que dependían de controladores incompatibles.

Mi experiencia con este Zenbook ha sido muy diferente.

Durante prácticamente un mes no he encontrado ninguna aplicación de mi flujo de trabajo que no pudiera instalar o utilizar. Adobe, DaVinci Resolve, navegadores, WordPress y mis herramientas habituales de productividad han funcionado con normalidad.

DaVinci Resolve funcionando en el ASUS Zenbook A14 durante una edición de vídeo

No diría que la compatibilidad sea absolutamente idéntica a la de un ordenador con Intel o AMD. Todavía pueden aparecer problemas con software muy específico, aplicaciones antiguas, herramientas profesionales de nicho o dispositivos que dependan de un controlador concreto.

Pero para un usuario que trabaje con aplicaciones conocidas y relativamente actuales, Windows sobre ARM ya no debería ser necesariamente una barrera.

El ordenador se comporta como cualquier otro portátil Windows. No te obliga a pensar constantemente en su arquitectura ni a buscar versiones alternativas de cada programa. Simplemente lo enciendes y trabajas.

Este avance también explica por qué cada vez más fabricantes están apostando por ARM y por qué incluso NVIDIA podría utilizar esta arquitectura para crear una nueva generación de portátiles Windows con gráficos mucho más potentes.

El gaming sigue siendo el gran asterisco

Donde sí persisten limitaciones importantes es en los juegos.

El Zenbook A14 permite instalar la aplicación de Xbox y algunos títulos funcionan correctamente. He probado juegos relativamente antiguos con buenos resultados, buena fluidez y una autonomía sorprendentemente decente.

El problema aparece al intentar ejecutar títulos más recientes. Algunos directamente no arrancan debido a incompatibilidades con la arquitectura, determinados controladores o sus sistemas antitrampas.

La propia documentación de Microsoft sobre los ordenadores Windows con ARM reconoce que ciertos juegos y aplicaciones pueden no funcionar cuando dependen de controladores o sistemas antitrampas que todavía no están preparados para ARM.

No estamos ante un portátil gaming ni pretende serlo. No incorpora una tarjeta gráfica dedicada y no tiene sentido compararlo con un ASUS ROG o cualquier ordenador equipado con una GeForce RTX.

Sin embargo, muchos usuarios quieren trabajar con un ultraportátil y echar alguna partida ocasional. Para ellos, la situación continúa siendo irregular: algunos juegos funcionan perfectamente, otros necesitan ajustes y algunos ni siquiera se abren.

Aquí también merece la pena mirar un poco más allá. A finales de año deberían llegar los nuevos procesadores Spark de NVIDIA, que prometen cambiar bastante el panorama del gaming en portátiles ARM. Como contamos en esta noticia de Hefestec sobre los chips Spark de NVIDIA para portátiles Windows, todo apunta a que este apartado podría mejorar de forma notable en los próximos meses.

El gaming sigue siendo el principal apartado en el que Windows sobre ARM recuerda que todavía queda trabajo por hacer, pero también uno de los que más rápido podría evolucionar.

El MacBook Air todavía gana cuando le pedimos más

El Snapdragon X2 Elite ofrece potencia suficiente para el uso diario e incluso para edición ocasional de fotografía y vídeo. Sin embargo, el MacBook Air con M5 mantiene cierta ventaja cuando aumentamos la carga de trabajo.

En tareas como edición de vídeo pesada, proyectos complejos o exportaciones largas, el MacBook ofrece una experiencia más consistente. El ecosistema de Apple lleva años optimizando aplicaciones profesionales para Apple Silicon y esa madurez se nota.

El ASUS puede tardar algo más en determinadas exportaciones y sus ventiladores empiezan a trabajar cuando le exigimos potencia durante periodos prolongados.

Para un creador de contenido que edite vídeo 4K de manera intensiva todos los días, el MacBook continúa siendo una apuesta algo más segura. Para quien edite ocasionalmente y utilice principalmente aplicaciones de productividad, la diferencia será mucho menos importante.

No significa que el Zenbook A14 no sirva para crear contenido. Puede hacerlo y lo hace bien. Simplemente, ese no es el terreno en el que consigue superar al portátil de Apple.

El precio ya no juega necesariamente a favor de Apple

El ASUS Zenbook A14 cuesta 1.999 euros con 32 GB de memoria y 1 TB de almacenamiento.

Un MacBook Air M5 configurado en la tienda de Apple con CPU y GPU de 10 núcleos, 32 GB de memoria unificada y un SSD de 1 TB alcanza los 2.199 euros.

Eso coloca al ASUS unos 200 euros por debajo en una configuración comparable.

No es un equipo barato. Dos mil euros continúan siendo mucho dinero por un ultraportátil, y dentro de Windows existen alternativas con procesadores Intel o AMD que ofrecen una relación más agresiva entre potencia y precio.

Sin embargo, las recientes subidas de precio de los dispositivos de Apple han cambiado bastante la comparación. Ya no estamos enfrentando un ASUS caro contra un MacBook Air claramente más asequible, sino dos equipos premium situados en un rango muy parecido.

El Zenbook es más ligero, tiene una pantalla OLED superior, ofrece más variedad de conexiones y cuenta con una NPU de 80 TOPS. El MacBook Air ofrece un mejor rendimiento en algunas tareas gráficas, silencio absoluto y las ventajas de un ecosistema completamente controlado por Apple.

Ya no existe un ganador automático.

El rival que Windows llevaba años buscando

El ASUS Zenbook A14 no supera al MacBook Air en todos los apartados. El M5 sigue ofreciendo más seguridad para la edición exigente, el Air no tiene ventiladores y Windows sobre ARM conserva limitaciones en determinados juegos y aplicaciones muy específicas.

Sin embargo, es el primer portátil Windows que me ha permitido olvidarme del MacBook durante semanas.

Es extremadamente ligero, está bien construido, tiene una pantalla espectacular, ofrece una autonomía excelente y el Snapdragon X2 Elite proporciona potencia de sobra para prácticamente cualquier tarea cotidiana.

Durante un mes no he encontrado incompatibilidades dentro de mi flujo de trabajo y la experiencia ha sido rápida, cómoda y sorprendentemente consistente.

Para estudiantes, periodistas, profesionales que se mueven constantemente y usuarios que buscan un ordenador ligero con el que trabajar durante todo el día, el Zenbook A14 es una de las mejores alternativas disponibles.

Los creadores de contenido más exigentes y quienes quieran jugar habitualmente deberán valorar mejor sus limitaciones. Pero para el público general, ASUS ha conseguido algo que hasta ahora parecía muy difícil: crear un portátil Windows capaz de competir de tú a tú con el MacBook Air.

No es el MacBook Air de Windows. Es un producto con identidad propia, sus propias ventajas, algunos defectos y argumentos suficientes para ser elegido por delante del portátil de Apple.

El MacBook Air tiene, por fin, un rival muy serio.

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