Google Home deja de estar pensado únicamente para que Gemini controle tu casa. Google ha presentado Home MCP, una nueva integración que permite conectar agentes de inteligencia artificial de terceros como Claude, OpenClaw o Antigravity con los dispositivos y la información de nuestro hogar.
No se trata simplemente de poder decirle a otra IA que apague una bombilla. La idea es que el agente pueda entender qué ocurre en casa, consultar el estado de los dispositivos, revisar su historial y actuar sobre ellos cuando sea necesario.
Es un cambio aparentemente técnico que puede terminar siendo bastante importante. Durante años hemos llamado inteligentes a casas llenas de dispositivos que, en realidad, obedecían órdenes y automatizaciones bastante rígidas. Ahora Google quiere que podamos poner encima de todo eso el agente de IA que nosotros elijamos.
Es una evolución que encaja con algo que ya vimos en IFA 2026: la casa inteligente está intentando pasar de obedecer órdenes a interpretar contexto y actuar con más autonomía.
Google Home deja entrar a otras inteligencias artificiales
Home MCP utiliza Model Context Protocol, el estándar que se está extendiendo rápidamente para permitir que los modelos de IA se comuniquen con herramientas, servicios y fuentes de información externas. En este caso, Google lo utiliza para conectar un agente con el ecosistema Google Home.
La propia compañía menciona expresamente agentes como Claude, OpenClaw y Antigravity, aunque en principio cualquier agente compatible con MCP podría utilizarlo. Una vez conectado y autorizado, puede acceder a los dispositivos y al historial de eventos disponible en Google Home. Google explica aquí cómo funciona Home MCP.
Esto incluye dispositivos como cámaras y timbres Nest, termostatos, iluminación compatible con Matter y otros equipos integrados dentro del ecosistema. Si todavía no tienes claro qué aporta ese estándar, en Hefestec explicamos qué es Matter y por qué está cambiando la domótica.
Google pone algunos ejemplos bastante más interesantes que encender una luz. Podemos pedir al agente que revise varias cámaras para explicarnos qué ocurrió cuando los niños llegaron a casa, analizar cuánto tiempo dejamos determinadas luces encendidas o comprobar cuántas veces se utilizó un electrodoméstico durante la semana. También puede crear paneles personalizados con la información que nos interesa.
De «enciende la calefacción» a «prepárame la casa»
La diferencia está en que empezamos a dejar atrás las órdenes individuales.
Un asistente tradicional entiende algo como:
«Pon la calefacción a 21 grados».
Un agente puede entender un objetivo mucho más amplio:
«Llego a casa dentro de media hora. Déjamela preparada».
A partir de ahí podría comprobar la temperatura, climatizar la vivienda, encender determinadas luces o actuar sobre otros dispositivos compatibles según el contexto y los permisos que le hayamos concedido.
Lo mismo podría ocurrir con un robot aspirador, un televisor, las persianas o cualquier otro dispositivo cuyas funciones estén disponibles dentro de Google Home. No significa que cualquier aparato vaya a permitir cualquier acción: dependerá de qué controles exponga cada fabricante y de los límites establecidos por Google.
Ese matiz es importante. Home MCP no convierte mágicamente todos los dispositivos de nuestra casa en autónomos, pero proporciona una capa común para que un agente pueda entenderlos y actuar sobre ellos.
Es parecido a Gemini para Home, pero el cerebro lo eliges tú
Google lleva tiempo convirtiendo Gemini en el nuevo cerebro de su ecosistema doméstico. Home MCP no sustituye esa estrategia.
Lo que cambia es que Gemini deja de ser necesariamente la única inteligencia capaz de utilizar esa infraestructura.
Podemos seguir teniendo cámaras Nest, termostatos, luces Matter y dispositivos gestionados mediante Google Home, pero utilizar otro agente para interactuar con ellos. Y esto puede resultar incluso más importante que las capacidades concretas anunciadas hoy, porque Google está empezando a separar dos cosas que hasta ahora venían prácticamente unidas: la plataforma que conecta nuestros dispositivos y la inteligencia artificial que los controla.
Podríamos terminar eligiendo el cerebro de nuestra casa igual que elegimos otras aplicaciones y servicios.
Y Europa está empujando precisamente en esa dirección
El movimiento resulta especialmente interesante porque llega mientras la Unión Europea está obligando a Google a abrir Android a servicios de inteligencia artificial rivales.
La Comisión Europea aprobó el pasado 16 de julio medidas vinculantes bajo la Ley de Mercados Digitales para garantizar que los servicios de IA competidores tengan acceso efectivo a funciones de los dispositivos Android equivalentes a las que utiliza Gemini. El objetivo declarado es que el usuario pueda elegir otros asistentes sin perder funcionalidades simplemente por no utilizar el de Google. La Comisión Europea detalla aquí esas medidas.
El procedimiento europeo se centra en Android, no en Google Home, por lo que sería incorrecto decir que Home MCP es una consecuencia directa de estas obligaciones.
Pero ambos movimientos apuntan hacia un escenario muy parecido: el dispositivo y la IA que lo controla no tienen por qué pertenecer a la misma empresa.
Podrías comprar un teléfono Android y utilizar un asistente diferente de Gemini. Y podrías tener una casa construida alrededor de Google Home mientras Claude, OpenClaw u otro agente se encarga de gestionarla.
Una casa inteligente que empieza a ser realmente inteligente
Hasta ahora buena parte de la domótica funcionaba mediante reglas: si ocurre A, ejecuta B; si detectas movimiento, enciende la luz; si son las siete, sube las persianas; si la temperatura baja de cierto nivel, enciende la calefacción.
Los agentes introducen una posibilidad distinta: darles objetivos y permitir que utilicen diferentes dispositivos e información para conseguirlos. Esa libertad también aumenta los riesgos.
Un agente con acceso a cámaras, sensores, historial de actividad y dispositivos físicos conoce una cantidad considerable de información sobre nuestra vida cotidiana. Google establece límites de frecuencia, permisos y protecciones específicas, e impide acciones especialmente sensibles como desbloquear una puerta mediante Home MCP.
La comodidad aumenta, pero también lo hace la importancia de decidir qué agente utilizamos, qué permisos recibe y qué información puede consultar.
Todavía es una primera prueba
Home MCP se encuentra por ahora en Early Access y comienza a desplegarse para usuarios de Google Home Premium Advanced en Estados Unidos y en inglés.
La configuración tampoco está todavía pensada para el gran público: requiere crear un proyecto de Google Cloud, conectar el agente y autorizar posteriormente el acceso a Google Home.
Por tanto, estamos todavía lejos de que cualquiera pueda abrir Google Home, elegir «Claude» en un menú y empezar a hablar con su casa.
Pero la infraestructura ya está apareciendo, y quizá esa sea la parte más importante del anuncio. La próxima batalla de la inteligencia artificial puede no consistir únicamente en decidir qué chatbot responde mejor nuestras preguntas, sino también en elegir qué inteligencia artificial queremos que controle las cosas que nos rodean.