Samsung ha presentado Flex Titanium, una nueva estructura para pantallas plegables que debutará en su próxima generación de dispositivos Galaxy. La compañía todavía no ha mencionado ningún modelo concreto, pero el anuncio, realizado pocos días antes del próximo Galaxy Unpacked, apunta directamente al futuro Galaxy Z Fold 8.
La tecnología combina una película de aleación de titanio situada bajo el panel OLED con una placa inferior fabricada en el mismo material. Según explica Samsung en su presentación oficial, la película ofrece una rigidez mecánica 20 veces superior a la solución de polímero utilizada hasta ahora, pese a tener aproximadamente un tercio del grosor medio de un cabello humano.
El titanio no está ahí para decorar
La placa inferior incorpora pequeñas microperforaciones en la zona de plegado. De esta forma, puede reforzar la pantalla cuando está completamente abierta y conservar al mismo tiempo la flexibilidad necesaria para soportar aperturas y cierres repetidos.
El objetivo es mejorar algunos de los puntos débiles que todavía arrastran los móviles plegables: la resistencia de la pantalla interior, el grosor del dispositivo y la visibilidad del pliegue central. Samsung también promete una imagen más definida y un menor consumo energético gracias a una arquitectura de alta resolución y a nuevos materiales orgánicos.
La compañía habla expresamente de un pliegue menos visible, pero no asegura que vaya a eliminarlo por completo ni explica cuánto se reducirá frente a la generación actual. Es una diferencia importante: por ahora estamos ante una promesa técnica que habrá que comprobar en el uso real.
La pantalla antes que el teléfono
Samsung celebrará su próximo Galaxy Unpacked el 22 de julio de 2026, donde previsiblemente conoceremos su nueva generación de plegables. Aunque la marca todavía no ha confirmado el nombre Galaxy Z Fold 8, parece evidente que Flex Titanium será una de sus principales novedades.
El salto tendría sentido después de que el Galaxy Z Fold 7 consiguiera sentirse por fin como un plegable mucho más normal, especialmente por su reducción de grosor y peso. La siguiente batalla está en hacer que la pantalla interior se sienta también más sólida y que el pliegue deje de llamar tanto la atención.
Además, esta mejora llega mientras los rumores apuntan a que Samsung podría llevar todavía más arriba el precio de su próximo modelo, con una posible versión Galaxy Z Fold 8 Ultra de hasta 2.799 euros. Si ese escenario se confirma, Flex Titanium tendrá que ser algo más que un buen nombre comercial.
En la práctica, Samsung ha decidido enseñarnos la pantalla de sus próximos plegables antes de presentar oficialmente los teléfonos. Ahora falta comprobar si el titanio consigue que el pliegue se note mucho menos o si la mejora termina siendo más discreta de lo que promete su nombre.