Samsung ya ha puesto fecha a su próxima gran presentación. La compañía celebrará un nuevo Galaxy Unpacked el 22 de julio de 2026 en Londres, en un evento que comenzará a las 15:00, hora peninsular española, y que se podrá seguir por internet.
El anuncio oficial llega acompañado del lema “A new shape unfolds”, que se podría traducir como “una nueva forma se despliega”. Samsung no ha confirmado todavía qué dispositivos presentará, pero el mensaje y la imagen de la invitación dejan pocas dudas: los plegables volverán a ser los protagonistas y esta vez podría aparecer un formato diferente a los Galaxy Z Fold y Galaxy Z Flip tradicionales.
Samsung prepara algo más que una renovación anual
Durante los últimos años, el evento de verano de Samsung ha servido para renovar su familia de plegables y sus relojes inteligentes. Lo lógico sería ver nuevas generaciones de los Galaxy Z Fold, Galaxy Z Flip y Galaxy Watch, pero la invitación de este año apunta a algo más ambicioso.
Según la información adelantada por The Verge, Samsung podría ampliar su catálogo con un plegable más corto y ancho. Sería una tercera forma de entender este tipo de móviles, diferente al formato libro del Fold y al diseño compacto del Flip.
Por ahora, esto último no está confirmado por la compañía. Lo único oficial es la fecha, la ciudad y una pista bastante evidente sobre una nueva forma plegable. El resto tendremos que esperar al evento para conocerlo.
El Fold ya no tiene un problema de grosor, pero sigue teniendo otros
Samsung dio un salto importante con el Galaxy Z Fold 7. Después de probarlo durante dos semanas, la sensación fue que por fin se comportaba como un móvil normal cuando estaba cerrado: más fino, más ligero y bastante menos aparatoso que las generaciones anteriores.
Ese avance cambia también lo que cabe pedirle a su sucesor. El reto ya no consiste únicamente en reducir unos milímetros o unos gramos. Samsung necesita mejorar la autonomía, acelerar la carga, aprovechar mejor la pantalla interior y justificar un precio que amenaza con volver a alejarse del gran público.
De hecho, una filtración reciente sitúa el posible Galaxy Z Fold 8 Ultra entre los 2.199 y los 2.799 euros, dependiendo de la configuración. Es una cifra que todavía no ha sido confirmada y que debemos tratar con cautela, pero refleja bien la dirección que está tomando la gama más exclusiva de Samsung.
Una categoría que busca el formato definitivo
La llegada de una tercera forma tendría sentido en un mercado que todavía está probando qué diseño funciona mejor. Los plegables tipo libro ofrecen una pantalla interior enorme, pero siguen siendo caros. Los modelos tipo concha resultan más compactos, aunque su utilidad depende mucho de lo que permita hacer la pantalla exterior.
Un dispositivo más ancho y menos alto podría intentar ocupar un punto intermedio: mantener una pantalla interior amplia sin convertirse en un teléfono demasiado alargado cuando está cerrado. No sería una idea completamente nueva en el mercado, pero sí supondría un cambio importante dentro del catálogo de Samsung.
Como ya comentamos al analizar por qué 2026 puede ser el año definitivo de los plegables, el sector está entrando en una etapa en la que ya no basta con demostrar que una pantalla se puede doblar. Ahora cada fabricante tiene que encontrar una forma que resulte cómoda, resistente y suficientemente útil como para compensar el precio.
Qué esperamos ver el 22 de julio
Además del posible nuevo formato, se espera que Samsung renueve sus plegables convencionales y la familia Galaxy Watch. También sería extraño que la inteligencia artificial no ocupara una parte importante de la presentación, especialmente después de que Galaxy AI se haya convertido en uno de los grandes argumentos comerciales de la marca.
En cualquier caso, conviene separar las expectativas de los hechos. Samsung ha confirmado un Galaxy Unpacked para el 22 de julio en Londres y ha prometido una “nueva forma”. Los nombres, precios y especificaciones de los productos no serán oficiales hasta que la compañía los presente.
La presentación será especialmente interesante porque Samsung ya ha resuelto parte de los problemas físicos que lastraban al Fold. Ahora toca comprobar si esa madurez también llega a la batería, la carga, el software y, sobre todo, al precio.