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El dispositivo de OpenAI tiene sentido: un altavoz con cámara para tener a ChatGPT siempre cerca

Altavoz inteligente de OpenAI con cámara en un salón
Concepto editorial del posible dispositivo doméstico de OpenAI para llevar ChatGPT al hogar.

OpenAI estaría trabajando en un dispositivo doméstico sin pantalla, con cámara, micrófonos y capacidad para moverse o reorientarse. Todavía no existe una presentación oficial, pero la idea encaja bastante mejor de lo que puede parecer.

Según las informaciones publicadas en las últimas horas, el objetivo sería crear una especie de compañero de inteligencia artificial para el hogar. Un aparato capaz de escuchar, ver lo que ocurre a su alrededor y responder sin obligarnos a sacar el móvil cada vez que queremos hablar con ChatGPT.

La parte del movimiento resulta más extraña. Se habla de componentes mecánicos e incluso de un dispositivo que podría orientarse hacia el usuario. No tengo tan claro que necesitemos otro robot siguiéndonos por casa, pero sí veo lógica en que una cámara pueda apuntar hacia aquello que queremos enseñarle.

ChatGPT sin tener que sacar el teléfono

Ahora mismo, para hablar con ChatGPT por voz o mostrarle un objeto, normalmente hay que sacar el móvil, abrir la aplicación y activar la cámara. Un dispositivo dedicado eliminaría casi toda esa fricción.

Podría estar colocado en la cocina, el salón o el escritorio. Le enseñaríamos un electrodoméstico que no sabemos utilizar, los ingredientes que tenemos disponibles o una pieza que queremos reparar. También podría escuchar una conversación, resumir una reunión o ayudarnos mientras hacemos otra cosa.

Es precisamente en el hogar donde la inteligencia artificial puede resultar más útil cuando deja de estar encerrada dentro de una pantalla.

No sería tan diferente de lo que ya hacen Google y Amazon

El concepto tampoco nace de cero. Google lleva años mezclando altavoces, cámaras y pantallas para el hogar con productos como la Pixel Tablet, que puede utilizarse sobre una base como dispositivo doméstico. Amazon también ha experimentado con los Echo Show, algunos capaces de girar y seguir al usuario durante una videollamada.

La diferencia estaría en que OpenAI no tendría que construir primero un asistente inteligente. ChatGPT ya es el producto y el hardware sería simplemente una forma más natural de acceder a él.

En lugar de otro altavoz que controla las luces y reproduce música, estaríamos ante un aparato pensado para mantener conversaciones, interpretar imágenes y comprender el contexto de lo que sucede alrededor.

El altavoz y los auriculares pueden ser las dos formas naturales de la IA

También tiene sentido que la estrategia no se limite al hogar. Los rumores sobre futuros auriculares con cámara apuntan hacia la misma idea: conseguir que la inteligencia artificial pueda escuchar y ver sin depender constantemente del teléfono.

En casa, esa función la cumpliría el altavoz. Fuera, podrían hacerlo unos auriculares o unas gafas inteligentes. Son formatos diferentes, pero responden al mismo objetivo: convertir la IA en una presencia permanente y menos intrusiva que una pantalla.

Esta idea conecta además con otros intentos de crear nuevos gadgets con inteligencia artificial más allá del móvil. El sector parece haber asumido que el siguiente gran producto no tiene por qué ser otro smartphone.

Las ruedas son lo menos convincente

Lo que todavía no termina de encajar es la posibilidad de que el dispositivo pueda desplazarse por la casa. Ya existen robots domésticos con cámara y asistentes integrados, pero añadir ruedas aumenta el precio, la complejidad y los problemas de privacidad sin garantizar una utilidad clara.

Quizá no estemos hablando de un robot completo, sino de una base móvil, un cabezal capaz de girar o diferentes accesorios. Hasta que OpenAI muestre el producto, esa parte conviene tratarla con cautela.

Lo importante no son las ruedas. Lo importante es que OpenAI parece haber entendido que el siguiente paso de ChatGPT no consiste en fabricar otro móvil, sino en conseguir que no tengamos que sacar el que ya llevamos encima.

El proyecto también llega rodeado de polémica. Hace apenas unos días contamos que Apple acusa a OpenAI de apropiarse de secretos relacionados con este futuro dispositivo, una señal de que el hardware puede ser mucho más importante para la compañía de lo que parece.

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