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Tipos de airfryer: cuál elegir según cuánto cocinas y cuántos sois en casa

Infografía de Hefestec con seis tipos de airfryer y sus usos

Las airfryers ya no se diferencian únicamente por su capacidad. Hay modelos compactos, cestas XL, dos cajones independientes, zonas flexibles, diseños verticales, aparatos tipo horno e incluso recipientes de cristal. Todos cocinan moviendo aire caliente, pero su forma condiciona qué alimentos caben, cuántas elaboraciones podemos preparar a la vez y cuánto espacio ocuparán durante años en la encimera.

Elegir bien exige pensar menos en el número grande de la caja y más en las comidas habituales. Una pareja que prepara verduras y una proteína necesita algo distinto de una familia que cocina dos platos simultáneamente o de quien quiere sustituir buena parte del trabajo de un horno.

Airfryers compacta, XL, de doble cajón y de doble cajón vertical
De izquierda a derecha, recreaciones basadas en Philips NA322, Ninja AF180EU, Ninja DZ400EU y Ninja SL400EU.
Airfryer de zona flexible, horno airfryer, multicooker y airfryer de cristal
Recreaciones basadas en Ninja AF500EU, DT200EU, OL750EU y CRISPi FN101EUST.

Una airfryer es un horno de convección pequeño y acelerado

La resistencia calienta el aire y un ventilador lo hace circular alrededor del alimento. La cámara reducida permite alcanzar la temperatura con rapidez y concentra el flujo sobre la comida. Por eso suele cocinar porciones pequeñas más deprisa que un horno convencional, aunque no fríe por inmersión ni elimina por completo la necesidad de aceite.

La forma de esa cámara cambia el resultado. Una cesta profunda puede anunciar muchos litros y ofrecer poca superficie para extender patatas, mientras que un cajón más ancho permite cocinar una capa mayor sin amontonarlas. Este detalle explica por qué la capacidad adecuada de una airfryer no se puede decidir contando únicamente personas y litros.

Una cesta compacta: la más sencilla para empezar

Los modelos de aproximadamente 3 a 5 litros suelen encajar bien en hogares de una o dos personas. Ocupan menos, son fáciles de mover y resultan eficientes para una ración de patatas, verduras, pescado, alitas o para recalentar comida.

Su límite aparece cuando queremos cocinar el plato principal y la guarnición al mismo tiempo. También obligan a hacer tandas si llenamos la cesta por encima de la superficie que el aire puede recorrer. Para una persona que cocina cantidades moderadas, esa sencillez suele ser una ventaja; para una familia, puede convertirse rápidamente en frustración.

Una cesta XL: más libertad para alimentos grandes

Una cesta individual de 6 a 9 litros ofrece espacio para un pollo, un molde o una cantidad mayor de comida. La ventaja no está solo en las raciones, sino en poder introducir alimentos anchos sin dividirlos entre dos cajones estrechos.

Philips, por ejemplo, comercializa una Airfryer de 8,3 litros que anuncia hasta siete raciones y espacio para un pollo de 2,2 kg. Es una referencia útil para entender la escala, pero las raciones dependen del alimento y de cuánto necesite extenderse para dorarse. Una cesta llena hasta arriba conserva los litros, pero pierde circulación de aire.

Doble cesta: dos recetas que terminan juntas

Las airfryers con dos cajones independientes permiten asignar tiempos y temperaturas diferentes a cada lado. Son especialmente prácticas para cocinar una proteína y su guarnición, separar alimentos o preparar dos recetas que deben terminar a la vez.

El inconveniente es que la capacidad total se divide. Dos cajones de 4,75 litros no equivalen a una superficie continua de 9,5 litros: un pollo grande, una pizza o un molde ancho quizá no quepan. La comparación entre doble cesta y cesta grande depende, por tanto, de si valoramos más la simultaneidad o la libertad de formato.

Zona flexible: una cesta grande que puede convertirse en dos

Los modelos con separador extraíble buscan combinar las dos ideas anteriores. Con el divisor colocado funcionan como dos zonas; al retirarlo dejan un espacio continuo para piezas grandes. La Ninja FlexDrawer de 10,4 litros y la Philips Serie 1000 de 7,1 litros son ejemplos actuales de esta solución.

Es probablemente el formato más versátil para una familia, aunque suele ser grande, pesado y más caro. También conviene comprobar si las dos zonas pueden utilizar programas diferentes y si la bandeja completa cabe realmente en el fregadero o lavavajillas.

Doble cesta vertical: capacidad sin ocupar toda la encimera

En lugar de colocar los cajones uno al lado del otro, estas airfryers los apilan. Ninja afirma que su Double Stack XL de 9,5 litros es un 30 % más estrecha que sus modelos dobles horizontales. La idea tiene sentido en cocinas con poca anchura disponible.

No elimina el volumen: el aparato crece en altura y profundidad, y debemos dejar espacio para ventilación. Además, la posición de las bandejas y del ventilador puede obligar a recolocar alimentos para conseguir un dorado uniforme cuando utilizamos varios niveles.

Airfryer tipo horno: más bandejas y mejor visión del interior

El formato horno utiliza una puerta frontal, parrillas o bandejas y, normalmente, una ventana. Facilita hornear, gratinar, deshidratar o introducir alimentos planos. También permite observar la cocción sin extraer una cesta.

Su cámara mayor tarda más en calentarse y puede repartir el calor de manera menos intensa que una buena airfryer de cajón. Las bandejas situadas a diferentes alturas tampoco siempre se doran igual. Nuestra comparativa entre airfryer de cesta y airfryer tipo horno entra en esas diferencias.

Multicooker con función de aire: útil si también cocinas a presión

Estos aparatos combinan varias técnicas, como presión, cocción lenta, vapor y aire caliente. Ahorran tener varios electrodomésticos, pero suelen necesitar tapas o accesorios diferentes y ocupan bastante. La función airfryer puede ser buena, aunque la ergonomía no siempre es tan directa como abrir un cajón.

Tienen sentido cuando de verdad vamos a utilizar las demás funciones. Comprar un multicooker solo para freír con aire suele añadir complejidad, limpieza y peso sin mejorar el uso cotidiano.

Recipiente de cristal: permite ver la comida, pero no define la tecnología

Los modelos con cubeta de vidrio facilitan comprobar el dorado y evitan un revestimiento antiadherente en el recipiente principal. Sin embargo, no todos los aparatos de cristal son iguales. Algunos son airfryers con ventilación intensa y otros se parecen más a hornos halógenos.

El vidrio pesa, puede sufrir choques térmicos y exige una manipulación cuidadosa. Antes de elegirlo conviene comprobar la potencia, la circulación de aire, la temperatura máxima y si el recipiente puede sustituirse.

El tipo adecuado para no comprar dos veces

  • Una persona o pareja con poco espacio: una cesta de 3 a 5 litros.
  • Familia que cocina una sola receta: cesta XL ancha.
  • Plato principal y guarnición simultáneos: doble cesta.
  • Recetas pequeñas y piezas grandes: cesta flexible con separador.
  • Poca anchura de encimera: doble cesta vertical.
  • Repostería, bandejas y alimentos planos: formato horno.
  • Presión, vapor y cocción lenta además de aire: multicooker.

También conviene revisar el consumo real de una airfryer, los materiales y recipientes compatibles y los errores que impiden que la comida quede crujiente. El mejor formato no es el que ofrece más funciones, sino el que permite cocinar nuestras comidas habituales en una sola tanda y sin ocupar más espacio del necesario.

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